LS-079 / Semántica y pragmática

Teoría de la relevancia, explicaturas e inferencia

Para orientarte: Significado, referencia y condiciones de verdad, Composicionalidad y ambigüedad, Semántica formal: tipos, funciones y composición.

Ver secciones del texto
  1. Construir más de lo codificado
  2. De Grice a la teoría de la relevancia
  3. Los dos principios de relevancia
  4. Efectos cognitivos y esfuerzo de procesamiento
  5. Relevancia e importancia
  6. Comunicación ostensivo-inferencial
  7. Manifestación mutua
  8. La selección del contexto
  9. El procedimiento de comprensión
  10. La forma lógica como punto de partida
  11. La explicatura
  12. Desambiguación
  13. Asignación de referente
  14. Enriquecimiento libre en la explicatura
  15. Estrechamiento léxico
  16. Ensanchamiento léxico
  17. Conceptos ad hoc
  18. Implicaturas en la teoría de la relevancia
  19. Implicaturas fuertes y débiles
  20. Explicatura e implicatura en un ejemplo
  21. Grice y la teoría de la relevancia
  22. Relevancia sin máximas
  23. Relevancia y procesamiento
  24. Explicaturas de alto nivel
  25. Ironía y mención ecoica
  26. Metáfora y continuo entre lo literal y lo figurado
  27. Relevancia e implicaturas escalares
  28. Comunicación explícita y codificación lingüística
  29. La explicatura antes del diagnóstico
  30. Documentación clínica y pérdida de modalidad
  31. Explicitar inferencias en la escritura científica
  32. Inteligencia artificial y búsqueda de relevancia
  33. Críticas a la teoría de la relevancia
  34. Grice y la relevancia en perspectiva
  35. Implicaturas fuertes y débiles en una invitación
  36. Referencias

DESARROLLO COMPLETO · BIBLIOGRAFÍA INCLUIDA

Construir más de lo codificado

Ya comí parece una oración simple. Para comprenderla en una conversación concreta hay que decidir, sin embargo, quién comió, cuándo, qué comida es pertinente, si la respuesta significa que la persona no quiere comer ahora y qué relación mantiene con la pregunta anterior. Si la pregunta era ¿Quieres almorzar?, la respuesta comunica con facilidad que el hablante no quiere almorzar ahora porque ya hizo una comida pertinente. La semántica codificada de ya comí no contiene literalmente toda esa estructura.

Sperber y Wilson (1986, 1995) desarrollaron la teoría de la relevancia como una teoría general de la comunicación ostensivo-inferencial, en diálogo crítico con Grice. En lugar de explicar la interpretación mediante un principio de cooperación y varias máximas, proponen que todo acto comunicativo ostensivo genera una expectativa de relevancia óptima. El oyente intenta construir una interpretación lo bastante rica para justificar el esfuerzo de procesamiento que exige.

La teoría introduce, además, una distinción de gran alcance entre la explicatura y la implicatura. Una explicatura es un contenido explícito que se obtiene al desarrollar pragmáticamente la forma lingüística codificada. Una implicatura es una premisa o una conclusión comunicada que no se deriva de ese desarrollo. Esta distinción modifica la frontera entre semántica y pragmática y es una de las contribuciones más discutidas de la teoría.

De Grice a la teoría de la relevancia

Grice parte de la cooperación conversacional y formula las máximas de cantidad, calidad, relación y manera. Sperber y Wilson consideran que este aparato puede simplificarse, porque la comunicación humana está guiada por una expectativa general de relevancia. Su tesis es más específica que la de que los hablantes deban ser siempre relevantes. Sostiene que un acto de comunicación ostensiva crea en el receptor la expectativa de que vale la pena procesarlo. Si alguien atrae deliberadamente nuestra atención, suponemos que tiene alguna razón para hacerlo. Esa expectativa orienta la interpretación. En lugar de cuatro máximas, la teoría propone la relevancia como principio organizador. La diferencia es más que terminológica, porque la teoría de la relevancia intenta conectar la comunicación con la atención, la inferencia, el procesamiento cognitivo, el esfuerzo y los efectos contextuales.

Los dos principios de relevancia

Sperber y Wilson (1995) distinguen dos principios. Según el principio cognitivo de relevancia, la cognición humana tiende a orientarse hacia la maximización de la relevancia. La tesis no sostiene que el cerebro resuelva una optimización matemática explícita. Sostiene que los sistemas cognitivos están sesgados hacia la información que produce efectos cognitivos pertinentes con costes manejables. Según el principio comunicativo de relevancia, todo acto ostensivo comunica la presunción de su propia relevancia óptima. Quien produce deliberadamente una señal para que otro la interprete transmite, de manera implícita, que esa señal merece atención y es lo bastante relevante para ser procesada. La teoría separa así la cognición en general de la comunicación ostensiva, que explota una disposición más general de la cognición hacia la relevancia.

Efectos cognitivos y esfuerzo de procesamiento

La relevancia depende, de manera aproximada, de dos factores. Una información es más relevante cuanto mayores son sus efectos cognitivos, es decir, cuanto más modifica creencias, refuerza conclusiones, contradice supuestos, permite nuevas inferencias o responde una pregunta abierta. A igualdad de efectos, una interpretación que requiere menos esfuerzo de procesamiento es más relevante. La relevancia podría escribirse como el cociente entre efectos y esfuerzo, aunque Sperber y Wilson insisten en que no se mide de ese modo. Esa notación solo resume dos tendencias, según las cuales más efectos implican más relevancia y más esfuerzo implica menos, si los demás factores se mantienen constantes.

Relevancia e importancia

Una información puede tener un gran interés general y no ser relevante para una pregunta concreta. Si A pregunta dónde están las llaves y B responde que la economía mundial se está desacelerando, la respuesta puede ser verdadera y de interés general, aunque no contribuye al objetivo inmediato del intercambio. Están sobre la mesa es, en cambio, muy relevante en esa situación. La relevancia no equivale, por tanto, a la importancia absoluta. Es una relación entre una información, un contexto cognitivo, unos objetivos y un coste de procesamiento.

Comunicación ostensivo-inferencial

La teoría de la relevancia adopta y desarrolla la idea griceana de que la comunicación depende de intenciones reconocibles. Un acto comunicativo tiene dos niveles de intención. La intención informativa es la de hacer manifiesta cierta información. La intención comunicativa es la de hacer manifiesto que se tiene esa intención informativa. La comunicación es ostensiva porque el emisor llama la atención sobre el hecho de que pretende comunicar. El oyente interpreta la señal como evidencia de una intención comunicativa, además de como evidencia de un estado del mundo. En este punto hay continuidad con Grice. La diferencia aparece en la manera de modelar la inferencia posterior.

Manifestación mutua

Grice y otros autores hablan a menudo de conocimiento mutuo. Sperber y Wilson prefieren la noción de manifestación mutua (mutual manifestness). Un supuesto es manifiesto para una persona si esta puede representárselo y aceptarlo como verdadero o probablemente verdadero. Un entorno cognitivo compartido contiene supuestos mutuamente manifiestos. La noción es más débil que la de conocimiento mutuo, porque evita la regresión infinita en que A sabe que B sabe que A sabe. Basta con que ciertas premisas estén disponibles de manera suficientemente compartida para sostener la inferencia comunicativa. Si A pregunta si vendrá Marta y B responde que su coche está afuera, la respuesta solo es relevante si es manifiesto para ambos que el coche es de Marta y que su presencia hace probable la de ella. La inferencia depende del entorno cognitivo.

La selección del contexto

En la teoría de la relevancia, el contexto es un subconjunto de supuestos seleccionado dinámicamente, más limitado que toda la información que tiene el oyente. Ante Está oscuro aquí podrían ser pertinentes la hora, la presencia de una lámpara, una ventana cerrada, la intención de leer o una avería eléctrica. No se activa toda la memoria enciclopédica. La interpretación selecciona los supuestos que permiten obtener suficientes efectos con un coste razonable, de modo que el contexto es una parte del entorno cognitivo y su selección forma parte del proceso inferencial. Esto diferencia la teoría de los modelos en que el contexto aparece como un conjunto dado de antemano.

El procedimiento de comprensión

Wilson y Sperber (2004) formularon un procedimiento heurístico de interpretación. El oyente sigue un camino de mínimo esfuerzo, considera las interpretaciones en orden de accesibilidad y se detiene cuando encuentra una que satisface su expectativa de relevancia. No evalúa, por tanto, todas las interpretaciones lógicamente posibles. La accesibilidad depende del significado léxico, la sintaxis, la frecuencia, el contexto, las expectativas y el discurso previo. La primera interpretación suficientemente relevante puede seleccionarse sin buscar una alternativa óptima en sentido global. El procedimiento se conforma con una solución satisfactoria (satisficing) y no busca una optimización exhaustiva.

La forma lógica como punto de partida

La interpretación comienza con una representación codificada lingüísticamente. Sperber y Wilson llaman forma lógica (logical form) a la representación semántica incompleta que deriva de la gramática. Ella llegó tarde produce una estructura esquemática con un evento de llegada, una tercera persona de género femenino, tiempo pasado y una relación temporal. La representación deja, sin embargo, variables sin resolver, como quién es la persona y en qué momento llegó. Tarde necesita, además, un estándar contextual. La forma lógica es el material que la pragmática desarrolla, todavía lejos de la proposición comunicada completa.

La explicatura

Una explicatura es una proposición explícitamente comunicada que se obtiene al desarrollar pragmáticamente la forma lógica. En Ya comí, una explicatura posible es que el hablante ya comió la comida pertinente antes del momento actual. La forma lingüística aporta la primera persona, el evento de comer y la anterioridad asociada con ya. El contexto completa la identidad del hablante, el intervalo temporal y la comida o el evento alimentario pertinente. El paso va de la forma lógica, mediante el desarrollo pragmático, a la explicatura. La explicatura es, por tanto, un contenido explícito desarrollado pragmáticamente, más rico que la frase literal.

Desambiguación

La desambiguación es una de las operaciones necesarias para construir explicaturas. En Fui al banco, banco puede designar la institución financiera o el asiento. El contexto selecciona una de las dos lecturas. La desambiguación no añade una implicatura. Determina qué sentido léxico participa en el contenido explícito y forma parte, así, de la construcción de la explicatura. El problema conecta con el texto LS-073.

Asignación de referente

Otra operación consiste en identificar a los referentes. En Ella ya llegó, la forma ella necesita un referente. Si el discurso previo menciona a Marta, la asignación del referente forma parte del contenido explícito. Que Marta llegó es el desarrollo necesario para obtener una proposición evaluable, sin que intervenga una implicatura. El problema se complica cuando hay varias candidatas. La relevancia, la prominencia y la continuidad discursiva orientan entonces la resolución. El texto LS-064 estudió estas dependencias referenciales desde la semántica y el discurso.

Enriquecimiento libre en la explicatura

Algunos contenidos comunicados no corresponden a variables lingüísticamente obligatorias. Ya desayuné se interpreta en contexto como que el hablante ya desayunó hoy, aunque hoy no aparece en la frase. Pedro sacó la llave y abrió la puerta suele interpretarse como que abrió la puerta con la llave, aunque la relación instrumental no está codificada por y. En la teoría de la relevancia, estos añadidos pueden incorporarse a la explicatura si desarrollan de manera relevante la forma lógica, una posibilidad que amplía considerablemente el contenido explícito. Los minimalistas objetan que la teoría incluye así demasiado material pragmático en la explicatura.

Estrechamiento léxico

Una palabra puede tener una extensión codificada amplia y usarse con una interpretación más estrecha. En Hay alcohol en la fiesta, alcohol designa las bebidas alcohólicas disponibles y no cualquier compuesto químico con un grupo hidroxilo. El concepto comunicado, ALCOHOL*, es más estrecho que el concepto léxico general. Necesitamos un médico puede designar a un médico disponible, competente para esta urgencia y capaz de actuar ahora. La interpretación selecciona una subclase pertinente en el contexto. El proceso se llama estrechamiento léxico (lexical narrowing).

Ensanchamiento léxico

También puede ocurrir lo contrario. En La botella está vacía, ejemplo que ya apareció en el texto LS-075, la botella contiene aire. La interpretación pertinente es que no contiene líquido utilizable. El concepto comunicado, VACÍA*, tiene una extensión más amplia que la noción física estricta de ausencia absoluta de contenido. En La reunión duró una eternidad, eternidad se ensancha para expresar una duración subjetivamente muy larga, lejos de una duración infinita. La metáfora y la hipérbole pueden analizarse como casos extremos de ensanchamiento léxico (lexical broadening). Esto permite a la teoría de la relevancia tratar la aproximación, la hipérbole y la metáfora dentro de una arquitectura común de ajuste conceptual.

Conceptos ad hoc

Carston (2002) y Wilson y Carston (2006) desarrollaron la noción de concepto ad hoc, según la cual el concepto comunicado puede diferir del concepto léxico codificado. VACÍO pasa a VACÍO* y ROBOT a ROBOT*. En Juan es un robot, ROBOT* puede designar a una persona rígida, emocionalmente fría, automática o extremadamente previsible. El concepto ad hoc se construye para el contexto concreto y no necesita almacenarse como una entrada léxica estable. Esto permite una explicación unificada de muchos usos figurados. Carston (2010) añadió una segunda vía para las metáforas extensas o creativas, en las que se conserva el significado literal y las imágenes mentales cumplen un papel. Queda abierta, sin embargo, la cuestión de cuándo una interpretación recurrente deja de ser ad hoc y se convierte en un sentido léxico convencional, porque la frontera entre la pragmática y la polisemia sigue sin resolverse.

Implicaturas en la teoría de la relevancia

En la teoría de la relevancia, una implicatura es un contenido comunicado que no se obtiene al desarrollar la forma lógica de la emisión. Si A pregunta si B vendrá a cenar y B responde que tiene guardia toda la noche, la explicatura aproximada es que B tiene guardia durante toda la noche pertinente. La implicatura es que B no vendrá a cenar. Esta segunda proposición se deriva inferencialmente, sin desarrollar ninguna variable lingüística de la frase. La teoría distingue, además, las premisas implicadas de las conclusiones implicadas. Para inferir que B no vendrá, el oyente usa como premisa que quien tiene guardia toda la noche normalmente no puede ir a cenar, una premisa que forma parte del contexto y adquiere relevancia en el intercambio.

Implicaturas fuertes y débiles

No todas las implicaturas tienen el mismo grado de determinación. Sperber y Wilson distinguen las implicaturas fuertes de las débiles. En una implicatura fuerte, el hablante asume más responsabilidad por una conclusión específica. En una débil, la emisión pone a disposición varias inferencias compatibles sin seleccionar una sola. La poesía y la metáfora pueden producir conjuntos de implicaturas débiles. Su voz era invierno puede sugerir frialdad, distancia, oscuridad, tristeza o quietud. El hablante no pretende necesariamente que el oyente seleccione una paráfrasis única. La comunicación puede tener éxito aunque el hablante y el oyente no compartan exactamente la misma lista de inferencias.

Explicatura e implicatura en un ejemplo

A pregunta a B si quiere más café. B responde que ya son las dos de la mañana. La forma lógica indica que la hora actual es las dos de la mañana. La explicatura precisa que lo es en el contexto temporal compartido. Las premisas contextuales son que el café contiene cafeína, que la cafeína puede dificultar el sueño y que B probablemente quiere dormir. La implicatura es que B no quiere más café. La respuesta es relevante porque permite derivar esa conclusión, sin que B tenga que decir que no quiere más porque la cafeína podría interferir con su sueño. La comunicación económica funciona porque el contexto vuelve recuperables las premisas.

Grice y la teoría de la relevancia

En Grice, la inferencia se organiza mediante la cooperación, las máximas y el razonamiento conversacional. En la teoría de la relevancia, se organiza mediante la expectativa de relevancia óptima, la selección del contexto, los efectos cognitivos y el esfuerzo de procesamiento. La teoría de la relevancia da, además, un papel más amplio a la pragmática dentro del contenido explícito. En Grice, la frontera entre lo dicho y lo implicado suele ser más estrecha, mientras que en Sperber y Wilson la explicatura puede incorporar material aportado por la pragmática. El esquema griceano va de la semántica a lo dicho y de lo dicho a la implicatura. El de la relevancia va de la forma lógica a la explicatura y de ella a la implicatura. Ambas teorías comparten, con todo, la idea de que la comunicación humana es de naturaleza inferencial.

Relevancia sin máximas

Sperber y Wilson cuestionan que el oyente necesite decidir qué máxima se respetó o se incumplió. Si A pregunta si vendrá Pedro y B responde que su coche está afuera, el oyente puede construir una interpretación relevante sin clasificar la respuesta como cumplimiento de las máximas de relación y cantidad. La teoría propone interpretar la proposición, activar los supuestos contextuales accesibles, derivar efectos y detener el proceso cuando la interpretación satisface la expectativa de relevancia. Wilson y Sperber (2002) sostuvieron que ni siquiera hace falta una máxima de veracidad, porque la expectativa de relevancia explica tanto los usos literales como los aproximados y los figurados. La teoría pretende dar así una arquitectura más psicológica. Levinson (1989) objetó, sin embargo, que la noción de relevancia puede ser demasiado general si no produce predicciones suficientemente diferenciadas. La fuerza de la teoría depende de mostrar cómo la accesibilidad, el esfuerzo y los efectos restringen de hecho la interpretación.

Relevancia y procesamiento

La teoría tiene una ambición cognitiva mayor que la reconstrucción racional de Grice, porque la interpretación debe ser compatible con las restricciones del procesamiento. La búsqueda en orden de accesibilidad intenta explicar por qué no se consideran infinitas interpretaciones. Medir el esfuerzo de procesamiento no es, sin embargo, trivial. Puede aproximarse mediante los tiempos de lectura, las fijaciones oculares, la memoria, la complejidad sintáctica, la frecuencia y la competencia léxica. Los efectos cognitivos son todavía más difíciles de cuantificar. Por eso la teoría de la relevancia funciona más como una arquitectura cognitivo-pragmática que como un modelo numérico explícito. Su evaluación requiere operacionalizar predicciones concretas.

Explicaturas de alto nivel

La teoría distingue también las explicaturas de alto nivel (higher-level explicatures). En El informe está incompleto, el contenido básico es que el informe está incompleto. El hablante puede comunicar explícitamente, en un nivel superior, que afirma, lamenta o concluye que el informe está incompleto. Estos contenidos incorporan la actitud proposicional, la fuerza ilocutiva y el grado de compromiso. La teoría trata parte de esta información como un desarrollo explícito de la intención comunicativa.

Ironía y mención ecoica

Una contribución distintiva de la teoría es el análisis de la ironía como uso ecoico (echoic use), que Sperber y Wilson (1981) propusieron al distinguir entre uso y mención y que Wilson y Sperber (2012) desarrollaron después. Supongamos que llueve intensamente y alguien dice Qué día tan maravilloso. La teoría no necesita suponer que el hablante afirma literalmente algo falso y comunica después lo contrario. El hablante hace eco de una expectativa, una opinión o una formulación y expresa una actitud disociativa respecto de ella. La interpretación incluye el contenido ecoico, la fuente real o imaginada del eco y la actitud del hablante, de modo que la ironía es una forma de representación de segundo orden.

Metáfora y continuo entre lo literal y lo figurado

La teoría de la relevancia rechaza una frontera rígida entre lo literal y lo metafórico. En La habitación está vacía, Pedro es un robot y Esa teoría está muerta, el concepto léxico se ajusta en todos los casos. Según esta propuesta, el estrechamiento, la aproximación, la hipérbole y la metáfora forman un continuo. La diferencia entre ellos es de grado de ajuste. Sperber y Wilson (2008) llamaron deflacionaria a esta explicación de la metáfora, que contrasta con las teorías en que la metáfora requiere un mecanismo cualitativamente distinto. Wilson y Carston (2006) examinaron el problema de las propiedades emergentes, que el concepto metafórico adquiere aunque no pertenezcan a ninguno de los conceptos combinados. La ventaja de la propuesta es la unificación. Su riesgo es perder las distinciones entre los usos convencionalizados, los novedosos y los estructuralmente metafóricos.

Relevancia e implicaturas escalares

Las implicaturas escalares del texto LS-078 también pueden analizarse desde la relevancia. Si alguien responde Algunos aprobaron a la pregunta de si aprobaron todos, la alternativa todos está muy accesible. La interpretación según la cual algunos y no todos aprobaron produce efectos cognitivos suficientes para justificar la elección de una expresión débil, sin que la teoría necesite una máxima de cantidad independiente. Los enfoques gramaticales con EXH plantean, sin embargo, un desafío, porque algunas lecturas locales parecen depender de la estructura sintáctica. La teoría de la relevancia debe explicar si esas interpretaciones se derivan mediante una inferencia contextual lo bastante local o si la gramática aporta más estructura. La disputa sigue abierta.

Comunicación explícita y codificación lingüística

Una de las tesis de mayor alcance de la teoría es que lo explícito no se reduce a lo codificado. En Ya comí, el contenido de que el hablante comió hoy la comida pertinente puede comunicarse explícitamente aunque las palabras la comida pertinente y hoy no aparezcan. La explicitud depende de que el contenido desarrolle la forma lógica. Esto cambia considerablemente la noción de lo explícito. En una teoría más minimalista, ese mismo material podría tratarse como implicado. La disputa afecta a la manera de modelar la interfaz entre semántica y pragmática, más allá de la terminología.

La explicatura antes del diagnóstico

Ante «No puedo seguir así», hay que construir la explicatura antes de inferir un contenido clínico. Es preciso saber qué es lo que no puede seguir, de qué manera y desde cuándo. El contenido puede desarrollarse como que no puede seguir trabajando en estas condiciones, que no puede seguir tolerando este nivel de ansiedad o que no puede seguir viviendo de esta manera. Estas explicaturas son diferentes. Solo después de identificarlas pueden evaluarse las implicaturas y su significado clínico. Si la frase aparece después de «Mi familia estaría mejor sin mí», la interpretación cambia. Ni siquiera entonces debe transformarse automáticamente no puedo seguir así en la afirmación de un plan suicida. La teoría ayuda a separar el desarrollo explícito de la inferencia clínica, un problema que el texto LS-075 abordó con No puedo terminar el día.

Documentación clínica y pérdida de modalidad

La reformulación de «Siento como si todos me miraran» como «Todos me miran» elimina la modalidad de como si y transforma una experiencia subjetiva en una afirmación categórica. La versión «Refiere la sensación de que todos lo miran» preserva la fuente, la modalidad y el contenido. La diferencia puede analizarse mediante la explicatura, porque el contenido explícito incluye, además del contenido de que todos lo miran, la actitud de sentir como si ocurriera. Eliminar ese operador aumenta injustificadamente el compromiso, como ya mostró el texto LS-076 para la traducción clínica.

Explicitar inferencias en la escritura científica

Los resultados son prometedores codifica una evaluación. El lector debe reconstruir en qué sentido lo son. Pueden ser prometedores respecto de la eficacia, la viabilidad, la seguridad o la capacidad predictiva. Una escritura más precisa desarrolla la explicatura, por ejemplo, al decir que los resultados preliminares muestran una diferencia compatible con una posible eficacia, aunque la estimación es imprecisa. La precisión científica consiste a menudo en volver explícito un material que la conversación ordinaria deja a la inferencia. Así se reduce el riesgo de que distintos lectores construyan explicaturas incompatibles.

Inteligencia artificial y búsqueda de relevancia

Los sistemas conversacionales generan respuestas que suelen parecer relevantes porque retoman la pregunta, seleccionan información asociada, adaptan la extensión y el registro y producen inferencias contextuales. Puede evaluarse funcionalmente si una respuesta satisface las expectativas humanas de relevancia. No debe concluirse, sin embargo, que el sistema implementa el principio cognitivo de relevancia como arquitectura psicológica, porque un modelo puede reproducir conductas compatibles mediante mecanismos estadísticos y de optimización diferentes. La teoría puede funcionar como marco descriptivo de la interacción sin convertirse en una teoría causal demostrada del modelo, ya que el rendimiento y el mecanismo son niveles distintos.

Críticas a la teoría de la relevancia

La teoría ha recibido varias críticas. Si toda interpretación exitosa se define como suficientemente relevante, existe un riesgo de circularidad. La teoría debe mostrar predicciones independientes. Los efectos cognitivos y el esfuerzo no se cuantifican directamente de manera simple. Los minimalistas consideran que algunas explicaturas incorporan información que debería clasificarse como pragmática no explícita. La teoría privilegia, además, procesos cognitivos universales y puede subrepresentar las diferencias institucionales, culturales y de género discursivo. Parte de la interpretación puede estar, por último, más codificada o convencionalizada de lo que reconoce una teoría fuertemente inferencial. Estas críticas no eliminan sus aportes, aunque obligan a especificar en qué nivel funciona mejor la noción de relevancia.

Grice y la relevancia en perspectiva

La comparación de ambos programas puede resumirse en unos pocos contrastes. Grice organiza la comunicación alrededor de la cooperación y las máximas, mientras que Sperber y Wilson lo hacen alrededor de la relevancia y la presunción de relevancia óptima. Lo dicho de Grice corresponde, en la teoría de la relevancia, a la explicatura. El contexto pasa de ser información compartida pertinente a ser un conjunto de supuestos seleccionados dinámicamente. La metáfora es para Grice un caso de implicatura y para la teoría de la relevancia un ajuste conceptual acompañado de implicaturas. La ironía pasa de ser una explotación de la máxima de calidad a ser un uso ecoico con actitud disociativa. En el procesamiento, la reconstrucción racional de Grice da paso a una búsqueda por accesibilidad y suficiencia, dentro de una arquitectura explícitamente cognitiva. Estos contrastes simplifican los debates internos, porque ninguna de las dos teorías tiene una única versión estable.

Implicaturas fuertes y débiles en una invitación

A pregunta a B si quiere salir a cenar. B responde que mañana entra a trabajar a las seis. La explicatura es que B empieza a trabajar mañana a las seis de la mañana. Los supuestos contextuales son que salir a cenar implica acostarse más tarde, que B necesita dormir y que empezar a trabajar a las seis exige levantarse temprano. La implicatura fuerte es que B probablemente no quiere salir a cenar. Las implicaturas débiles posibles son que está cansado, que quiere priorizar el descanso o que preferiría otro día. No todas estas inferencias tienen la misma fuerza. La teoría permite describir distintos grados de responsabilidad comunicativa. El hablante asume claramente la primera conclusión y solo vuelve accesibles las demás.

Comprender consiste, por tanto, en decodificar, completar e inferir, aunque cada operación debe distinguirse para saber qué contenido está sustentado lingüísticamente y cuál depende del contexto. El texto LS-080 desplaza el foco desde la inferencia individual hacia el estado informativo que comparten los interlocutores y estudia cómo una conversación modifica qué proposiciones se tratan como disponibles, aceptadas o presupuestas.

Referencias

Carston, R. (2002). Thoughts and utterances: The pragmatics of explicit communication. Blackwell.

Carston, R. (2010). Metaphor: Ad hoc concepts, literal meaning and mental images. Proceedings of the Aristotelian Society, 110(3), 295-321.

Levinson, S. C. (1989). A review of Relevance. Journal of Linguistics, 25(2), 455-472.

Sperber, D., y Wilson, D. (1981). Irony and the use-mention distinction. En P. Cole (Ed.), Radical pragmatics (pp. 295-318). Academic Press.

Sperber, D., y Wilson, D. (1986). Relevance: Communication and cognition. Blackwell.

Sperber, D., y Wilson, D. (1995). Relevance: Communication and cognition (2.ª ed.). Blackwell.

Sperber, D., y Wilson, D. (2008). A deflationary account of metaphors. En R. W. Gibbs, Jr. (Ed.), The Cambridge handbook of metaphor and thought (pp. 84-105). Cambridge University Press.

Wilson, D., y Carston, R. (2006). Metaphor, relevance and the "emergent property" issue. Mind & Language, 21(3), 404-433.

Wilson, D., y Sperber, D. (2002). Truthfulness and relevance. Mind, 111(443), 583-632.

Wilson, D., y Sperber, D. (2004). Relevance theory. En L. R. Horn y G. Ward (Eds.), The handbook of pragmatics (pp. 607-632). Blackwell.

Wilson, D., y Sperber, D. (2012). Meaning and relevance. Cambridge University Press.

Cómo citar esta lectura

Publicación en la web: · LS-079

APA 7

Alarcón Covarrubias, J. (2026). Teoría de la relevancia, explicaturas e inferencia. Lingüística y Semiótica. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-079

Chicago

Alarcón Covarrubias, Jonathan. «Teoría de la relevancia, explicaturas e inferencia». Lingüística y Semiótica. 22 de septiembre de 2026. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-079.

CONTINUAR EXPLORANDO

Buscar en el atlas

Títulos, conceptos y secciones · las tildes no cambian los resultados.