LS-078 / Semántica y pragmática

Implicaturas escalares y pragmática neogriceana

Para orientarte: Significado, referencia y condiciones de verdad, Composicionalidad y ambigüedad, Semántica formal: tipos, funciones y composición.

Ver secciones del texto
  1. «Algunos» y «no todos»
  2. Escalas léxicas
  3. El razonamiento griceano básico
  4. Competencia epistémica
  5. Cancelación y refuerzo
  6. Disyunción inclusiva y lectura exclusiva
  7. Escalas no puramente lógicas
  8. Los principios Q y R de Horn
  9. Implicaturas Q
  10. Implicaturas R
  11. Las heurísticas Q, I y M de Levinson
  12. Implicaturas conversacionales generalizadas
  13. Contextos donde desaparece la implicatura
  14. Monotonicidad y términos escalares
  15. Implicaturas locales
  16. El operador de exhaustificación
  17. Restricciones sobre las alternativas
  18. El problema de la simetría
  19. Implicaturas escalares y gramática
  20. Teorías globales y teorías locales
  21. Implicaturas escalares en la adquisición
  22. El coste temporal de las implicaturas
  23. Acceso a alternativas
  24. Escalas contextuales
  25. Escalas y precisión científica
  26. Cuantificadores en la documentación clínica
  27. Negación y escala
  28. Una misma respuesta en dos contextos
  29. La libre elección
  30. Comparación de las teorías
  31. Referencias

DESARROLLO COMPLETO · BIBLIOGRAFÍA INCLUIDA

Algunos y no todos

En la lógica de predicados, Algunos estudiantes aprobaron recibe una lectura existencial estándar, ∃x[estudiante(x) ∧ aprobó(x)], que sigue siendo verdadera si aprobaron todos. En la conversación ordinaria, muchos oyentes infieren, sin embargo, que no todos aprobaron, ¬∀x[estudiante(x) → aprobó(x)]. La pregunta es de dónde procede esa inferencia. Una primera respuesta, inspirada en Grice (1975), sostiene que el hablante eligió una expresión informativamente más débil, algunos, cuando tenía disponible una alternativa más fuerte, todos. Si supiera que todos aprobaron y quisiera ser suficientemente informativo, habría usado la forma más fuerte. De su elección se infiere que no está en condiciones de afirmar la alternativa superior o, en una interpretación más fuerte, que la cree falsa. Este tipo de inferencia recibe el nombre de implicatura escalar.

El fenómeno parece simple, aunque plantea problemas de fondo. La implicatura no aparece siempre. Puede cancelarse, desaparecer en ciertos entornos, reforzarse en otros e incluso surgir dentro de cláusulas incrustadas. A partir de estos hechos surgieron la explicación griceana clásica, la pragmática neogriceana, los enfoques basados en alternativas, las teorías gramaticales de la exhaustificación y los modelos experimentales del procesamiento. La pregunta de la lectura es qué convierte una expresión débil en una señal de que una alternativa más fuerte no se sostiene.

Escalas léxicas

Horn (1972) sistematizó las relaciones escalares entre expresiones ordenadas por su fuerza informativa, como ⟨todos, algunos⟩, ⟨siempre, a veces⟩, ⟨necesario, posible⟩ o ⟨excelente, bueno⟩. El miembro fuerte de cada escala implica al débil. Si todos aprobaron, algunos aprobaron. Lo que ocurre siempre ocurre también a veces, del mismo modo que lo necesario es también posible. La implicación no vale a la inversa. Una escala es, por tanto, una serie de expresiones ordenadas por fuerza lógica o informativa. Si el hablante elige un elemento débil, el oyente compara la emisión con las alternativas más fuertes de la escala. La implicatura típica excluye alguna de ellas. La alternativa de algunos es todos. La interpretación fortalecida es, por tanto, la de algunos y no todos. La negación de la alternativa fuerte no forma parte necesariamente del significado literal de algunos.

El razonamiento griceano básico

La reconstrucción griceana de Algunos estudiantes aprobaron parte de que el hablante afirmó algunos cuando todos habría sido más informativo. Si coopera y aporta información suficiente, habría preferido la forma fuerte en caso de poder afirmarla responsablemente. No lo hizo, de modo que se infiere que no está en condiciones de afirmar todos. Este razonamiento produce primero una inferencia epistémica relativamente débil, la de que el hablante no sabe que todos aprobaron. Para llegar a la inferencia de que el hablante sabe o cree que no todos aprobaron hace falta un supuesto adicional de competencia epistémica, según el cual el hablante conoce la respuesta completa.

Sauerland (2004) llamó implicatura primaria a la inferencia epistémica débil y secundaria a la fuerte, que requiere el supuesto de competencia. Hay que distinguir, por tanto, una implicatura de ignorancia de una implicatura escalar en sentido fuerte. La diferencia importa, porque un hablante puede usar algunos simplemente porque ignora si fueron todos.

Competencia epistémica

Si quien dice Algunos de los cien pacientes respondieron al tratamiento solo conoce resultados parciales, la inferencia de que no todos respondieron puede ser injustificada, porque la elección de algunos puede deberse solo a una información incompleta. Si el hablante es el investigador principal y conoce la base de datos completa, el oyente puede suponer, en cambio, su competencia y derivar que no todos respondieron. La implicatura depende entonces de una hipótesis contextual sobre la competencia del hablante. Sin ella, el razonamiento escalar produce como máximo la inferencia de que el hablante no sabe si la alternativa fuerte es verdadera. La pragmática escalar no es, por tanto, puramente léxica. Las escalas aportan las alternativas, mientras que el contexto determina qué inferencias epistémicas son razonables.

Cancelación y refuerzo

La implicatura escalar puede cancelarse. Algunos estudiantes aprobaron. De hecho, aprobaron todos puede sonar innecesariamente indirecta, aunque no es lógicamente contradictoria, mientras que Algunos y no todos aprobaron. De hecho, aprobaron todos sí lo es. La diferencia muestra que la negación de todos no forma parte necesariamente del contenido semántico de algunos. La cancelación también puede anticiparse, como en Algunos, quizá todos, aprobaron, donde el hablante bloquea explícitamente la inferencia fuerte. La implicatura es, por tanto, derrotable. La cancelabilidad no decide, sin embargo, qué mecanismo la genera, porque tanto las teorías pragmáticas como las gramaticales pueden explicar inferencias cancelables si sus operadores dependen del contexto.

La implicatura puede también reforzarse y convertirse en contenido explícito, como en Algunos, pero no todos, aprobaron. La ausencia de redundancia en esta forma es otro diagnóstico clásico. Si algunos significara léxicamente algunos y no todos, el añadido pero no todos sería redundante en un sentido fuerte. La lengua natural tolera cierta redundancia parcial, aunque el patrón general favorece una semántica débil con fortalecimiento pragmático. Este razonamiento tuvo peso histórico en la defensa de una semántica inclusiva de los cuantificadores y la disyunción.

Disyunción inclusiva y lectura exclusiva

En lógica, pq es compatible con pq. En Ana pidió café o té, la conversación sugiere, sin embargo, que pidió uno u otro, pero no ambos, de modo que la implicatura es ¬(pq). Una explicación escalar usa la conjunción como alternativa fuerte de la disyunción. Si el hablante usa la forma débil, el oyente infiere que la conjunción no se sostiene. La cancelación lo confirma, porque Ana pidió café o té, o quizá ambos no es contradictoria. La lectura exclusiva no necesita estar codificada en o, aunque algunas construcciones y contextos la favorecen más que otros. El orden lógico de una escala no fija, por tanto, la fuerza pragmática de la inferencia.

Escalas no puramente lógicas

No todas las escalas se definen por entrañamiento estricto. Excelente se interpreta normalmente como más fuerte que bueno, aunque en ciertos usos la relación no es una implicación lógica formal. Las escalas de Horn son conjuntos léxicos que comparten categoría gramatical y campo semántico y están ordenados por fuerza. La teoría debe distinguir el orden lógico, el léxico, el pragmático y el contextual. Cálido y caliente pueden ordenarse en una escala de temperatura, aunque la frontera entre ambos depende del contexto. Una teoría de las implicaturas escalares basada solo en el entrañamiento dejaría fuera numerosos gradientes léxicos.

Los principios Q y R de Horn

Después de Grice, varios autores intentaron reemplazar el sistema de máximas por principios más generales. Horn (1984) propuso dos. El principio Q exige que la contribución sea suficiente y se relaciona con la primera submáxima de cantidad, porque genera inferencias desde las expresiones débiles hacia la negación de las alternativas fuertes. El principio R exige no decir más de lo necesario, reúne la segunda submáxima de cantidad, la de relación y la de manera y favorece las interpretaciones más ricas cuando el hablante usa una forma económica. La tensión entre Q y R intenta explicar dos fuerzas opuestas, la informatividad y la economía. El oyente espera que el hablante dé suficiente información sin codificar en exceso lo que puede recuperarse.

Implicaturas Q

El principio Q explica inferencias como las que llevan de algunos a no todos, de posible a no necesario y de a veces a no siempre. Su estructura general es que el hablante dijo p, que p+ es una alternativa más fuerte y que, como el hablante no dijo p+, se infiere, bajo supuestos apropiados, que p+ no es el caso. Horn llamó acotadoras superiores (upper-bounding) a estas inferencias, porque imponen un límite superior a la expresión débil. Semánticamente, algunos exige al menos uno, mientras que pragmáticamente se interpreta como menos que todos. La inferencia convierte una condición de mínimo en una lectura aproximada de intervalo, aunque el contexto puede bloquearla.

Implicaturas R

El principio R opera en la dirección complementaria. Si un hablante usa una expresión relativamente económica, el oyente puede completarla con información estereotípica. John broke a finger se interpreta normalmente como que John se rompió uno de sus propios dedos, aunque la relación posesiva no aparece explícita. En Juan entró en una casa y se sentó, el oyente da por sentada la continuidad normal del escenario sin que se codifique cada relación. Horn explica estas inferencias mediante una expectativa de economía, según la cual el hablante no codifica lo que el oyente puede recuperar. El principio es poderoso, aunque también muy general. Una teoría necesita explicar qué inferencias de este tipo están licenciadas y cuáles son asociaciones arbitrarias.

Las heurísticas Q, I y M de Levinson

Levinson (2000) propuso tres heurísticas neogriceanas. La heurística Q establece que lo que no se dijo no es el caso, de modo que una expresión débil sugiere la negación de la alternativa fuerte. La heurística I establece que lo que se dice de manera simple recibe una interpretación estereotípica, de modo que favorece interpretaciones más informativas. La heurística M establece que una forma marcada indica una situación no normal. Si el hablante elige una expresión inusual cuando existe una forma simple, el oyente busca una interpretación marcada. Juan hizo que el coche se detuviera sugiere, frente a Juan detuvo el coche, una causación menos directa. El contraste entre la forma y el contenido se convierte así en una fuente sistemática de inferencias.

Implicaturas conversacionales generalizadas

Levinson (2000) defiende la importancia de las inferencias que aparecen por defecto en una amplia variedad de contextos, como la que lleva de algunos a no todos, la que interpreta un hombre como un hombre no identificado previamente o la que atribuye a X causó Y una causalidad relativamente directa. La noción de implicatura conversacional generalizada intenta explicar por qué ciertas inferencias están disponibles sin un contexto especial. Esto produce una tensión teórica. Si una inferencia se genera con tanta regularidad, cabe preguntar si sigue siendo puramente pragmática o si forma parte de una gramática de alternativas. La frontera entre un valor pragmático por defecto y un operador gramatical es uno de los principales debates de las teorías posteriores.

Contextos donde desaparece la implicatura

En Si algunos estudiantes aprobaron, habrá que revisar el examen, la inferencia de que no todos aprobaron es mucho más débil. El término escalar aparece en el antecedente de un condicional, un entorno en que la lógica de las alternativas difiere de la de una afirmación simple. La implicatura se debilita también bajo otros operadores. ¿Aprobaron algunos estudiantes? no suele implicar que no aprobaron todos. Estos patrones muestran que la inferencia escalar depende de la estructura semántica en que aparece la expresión. La teoría debe explicar por qué.

Monotonicidad y términos escalares

El texto LS-068 introdujo la monotonicidad. En una oración afirmativa, Todos aprobaron implica Algunos aprobaron. En un entorno descendente, como el antecedente de un condicional o el alcance de la negación, la relación se invierte y la oración con todos pasa a ser la más débil. Negarla no aporta entonces información, de modo que la implicatura no surge. Por eso las implicaturas escalares no se calculan tomando una lista y negando siempre el miembro fuerte, porque el entorno lógico importa. Esta interacción orientó los enfoques posteriores, que combinan alternativas, monotonicidad y exhaustificación. Muestra, además, que la pragmática escalar debe integrarse con la semántica formal.

Implicaturas locales

Las interpretaciones locales son uno de los desafíos más serios para una teoría global. María cree que algunos estudiantes aprobaron admite una lectura que atribuye a María la creencia de que algunos y no todos aprobaron, de modo que la implicatura parece surgir dentro del complemento de creer. Esta lectura es distinta de aquella en que María cree que algunos aprobaron y el hablante implica, por su cuenta, que no todos lo hicieron. En la primera, la negación de todos está bajo el alcance de la creencia de María, mientras que en la segunda queda fuera de él. Si las implicaturas se calculan solo en el nivel global de la conversación, las lecturas incrustadas son difíciles de explicar. Este problema favoreció los enfoques gramaticales con operadores locales de exhaustificación.

El operador de exhaustificación

Las teorías gramaticales introducen un operador de exhaustificación, EXH, que afirma una proposición y niega ciertas alternativas más fuertes. Si p es algunos aprobaron y su alternativa es todos aprobaron, EXH(p) equivale a que algunos aprobaron y no todos. La ventaja es que EXH puede aparecer, en principio, dentro de estructuras incrustadas, como el complemento de creer. Permite así derivar las implicaturas locales. Fox (2007) y Chierchia et al. (2012) desarrollan distintas versiones de este programa. La cuestión teórica deja de ser solo si existe una inferencia pragmática y pasa a ser si la gramática contiene un operador silencioso de exhaustificación.

Restricciones sobre las alternativas

Una teoría de la exhaustificación debe especificar qué cuenta como alternativa. Para algunos estudiantes aprobaron es natural incluir todos los estudiantes aprobaron, aunque cabe preguntar si deben incluirse también exactamente tres aprobaron, casi todos aprobaron o los mejores aprobaron. No todas las proposiciones concebibles son alternativas pertinentes. Las teorías restringen las alternativas mediante la estructura léxica, la sustitución formal, las escalas, el foco, la simetría y el contexto. Katzir (2007) propuso definirlas estructuralmente, como las expresiones que se obtienen de la original mediante sustituciones y supresiones de complejidad no mayor. La cuestión conecta con el texto LS-066, porque el foco genera conjuntos de alternativas, de modo que la semántica de alternativas y la pragmática escalar comparten una arquitectura común.

El problema de la simetría

En Juan habló con María o con Pedro, las alternativas pueden incluir que habló con María, que habló con Pedro y que habló con ambos. Si se exhaustifica negando indiscriminadamente las alternativas no entrañadas, el resultado puede ser inconsistente, porque negar a la vez que habló con María y que habló con Pedro contradice la disyunción. Las teorías deben decidir qué alternativas son excluibles. Fox (2007) desarrolló las condiciones de la exclusión inocente (innocent exclusion), según las cuales solo se excluyen las alternativas que pueden negarse de manera consistente sin elegir arbitrariamente entre opciones simétricas. El problema muestra que EXH necesita una semántica formal restringida, porque añadir todas las negaciones que parezcan naturales no basta.

Implicaturas escalares y gramática

Chierchia (2004, 2013) y otros autores defienden una visión en que las implicaturas escalares interactúan estrechamente con la gramática. La evidencia incluye las lecturas locales, la sensibilidad a los entornos de polaridad, la interacción con el foco y ciertas restricciones estructurales. En esta perspectiva, el operador de exhaustificación se comporta en algunos aspectos como solo. La lectura fortalecida de Algunos aprobaron se asemeja a Solo algunos aprobaron, aunque esta última expresa la exclusión de manera más explícita y tiene diferencias semánticas y pragmáticas propias. El paralelismo sugiere que la exclusión puede representarse gramaticalmente. El análisis gramatical no elimina, sin embargo, el contexto, porque la selección de las alternativas sigue dependiendo de la información discursiva.

Teorías globales y teorías locales

Según el globalismo pragmático, primero se compone la proposición literal completa, después se compara con alternativas globales y, por último, se derivan las implicaturas conversacionales. Según el localismo gramatical, operadores como EXH pueden aparecer dentro de la estructura, el fortalecimiento ocurre localmente y la interpretación global contiene ya ese fortalecimiento. Las dos familias coinciden en las oraciones simples y difieren en la incrustación, el alcance, los costes de procesamiento y la distribución de las lecturas. La evidencia experimental y semántica se usa para decidir entre ellas. No existe un consenso completo.

Implicaturas escalares en la adquisición

Una pregunta psicolingüística de fondo es si algunos activa automáticamente no todos o si el fortalecimiento requiere tiempo y contexto. Noveck (2001) mostró que niños y adultos difieren en la aceptación de enunciados literalmente verdaderos pero pragmáticamente subinformativos, del tipo de Algunas jirafas tienen el cuello largo. En ciertas tareas, los niños aceptan estas oraciones con más frecuencia que los adultos. Una interpretación es que los adultos calculan las implicaturas escalares con más regularidad. El patrón depende, sin embargo, de la tarea, el contexto, el entrenamiento y las expectativas. Papafragou y Musolino (2003) mostraron que los niños calculan más implicaturas cuando la tarea vuelve pertinente la alternativa fuerte. La adquisición no demuestra, por tanto, una secuencia simple en que la semántica precede a la pragmática si no se considera el diseño experimental.

El coste temporal de las implicaturas

Bott y Noveck (2004) estudiaron los tiempos de respuesta ante oraciones como Algunos elefantes son mamíferos y encontraron que, en ciertas tareas, las interpretaciones pragmáticas fortalecidas requieren más tiempo que las lecturas semánticas literales. El resultado favorece una arquitectura en que el paso de algunos a algunos pero no todos impone un coste adicional. El coste no identifica, sin embargo, un mecanismo único, porque el tiempo adicional puede deberse a la generación de alternativas, a su comparación, a la inhibición de la lectura literal o a la verificación contextual. Grodner et al. (2010) observaron, además, que en contextos apropiados la interpretación escalar puede ser muy rápida. La disponibilidad temporal de una implicatura depende fuertemente de la tarea y del contexto.

Acceso a alternativas

Para derivar una implicatura, el sistema debe acceder a una alternativa más fuerte. Si el oyente no considera todos, la lectura de algunos y no todos puede no surgir. Esto explica por qué el contexto activa o desactiva las implicaturas. Si la pregunta es si aprobó al menos un estudiante, la respuesta Algunos aprobaron es plenamente suficiente. La alternativa todos puede ser irrelevante. Si la pregunta es si aprobaron todos, la misma respuesta vuelve explícita la escala y fortalece la inferencia de que no todos lo hicieron. La implicatura escalar depende así de las alternativas, de la pregunta y del contexto, porque la estructura de la conversación organiza las alternativas pertinentes. Este problema puede analizarse mediante las preguntas en discusión (Questions Under Discussion).

Escalas contextuales

No todas las escalas están fijadas léxicamente. En un contexto universitario chileno, Juan obtuvo un 6,0 activa una escala de notas en que 7,0 supera a 6,0 y este a 5,0, de modo que decir 6,0 puede implicar que no obtuvo un 7,0. Esa implicatura no procede de una escala de Horn almacenada en el léxico, porque es el contexto el que aporta el orden informativo. Hirschberg (1985) mostró que las implicaturas escalares pueden basarse en cualquier orden parcial saliente en el contexto. El artículo llegó a revisión externa puede activar, dentro de un proceso editorial, alternativas ordenadas por etapas, aunque no formen una escala lógica simple. La pragmática escalar puede usar, por tanto, órdenes construidos localmente. La escalaridad no es una propiedad exclusivamente léxica.

Escalas y precisión científica

Algunos estudios encontraron un efecto invita a inferir que no todos lo encontraron. Si el autor sabe que todos los estudios pertinentes encontraron el efecto, usar algunos puede ser engañoso. Algunos estudios no encontraron un efecto exige un análisis cuidadoso de la interacción entre el cuantificador y la negación. Significa que existe al menos un estudio que no encontró el efecto. No implica automáticamente que la mayoría sí lo encontrara, porque la inferencia depende del conjunto de alternativas. En las revisiones sistemáticas, términos como algunos, varios, muchos o la mayoría deben usarse con criterios claros. La gradación léxica y la implicatura pueden alterar la impresión cuantitativa sin cambiar ningún número explícito.

Cuantificadores en la documentación clínica

Si un paciente dice «A veces pienso que nada tiene sentido», una nota no debería transformarlo en que presenta una desesperanza persistente. A veces no equivale a frecuentemente ni a siempre. «Algunas noches duermo mal» tampoco autoriza a registrar un insomnio habitual. La pragmática puede sugerir una frecuencia pertinente, aunque la documentación debe conservar el cuantificador que el paciente usó, salvo que exista información adicional. Un error frecuente consiste en fortalecer algunos como muchos o a veces como frecuentemente porque así suena clínicamente coherente. Ese fortalecimiento añade información que el paciente no dio. No se trata de una implicatura escalar válida.

Negación y escala

No todos vinieron y Algunos no vinieron pueden aproximarse en ciertas condiciones cuando el dominio no está vacío, aunque difieren en estructura informativa y en foco. Todos no vinieron puede ser ambigua, según la variedad, la prosodia y el contexto, entre la negación de amplio alcance sobre el universal y el universal de amplio alcance sobre la negación, como mostró el texto LS-069. Las implicaturas escalares deben calcularse después de establecer correctamente el alcance, porque no pueden derivarse alternativas a partir de una representación semántica mal resuelta. La secuencia metodológica va del alcance a las alternativas y de estas a la exhaustificación o la implicatura. Una palabra escalar no produce una inferencia automática.

Una misma respuesta en dos contextos

Ante la pregunta de si aprobaron todos los estudiantes, la respuesta Algunos aprobaron tiene como semántica básica que al menos un estudiante aprobó. La pregunta activa explícitamente la alternativa fuerte, que todos aprobaron. Si se admite que el hablante conoce los resultados, se infiere que no todos aprobaron. La interpretación fortalecida es que algunos y no todos lo hicieron. Si la pregunta es, en cambio, si aprobó alguien, la alternativa todos pierde protagonismo. La implicatura de que no todos aprobaron puede debilitarse o desaparecer. El mismo cuantificador produce interpretaciones diferentes porque cambia la estructura de alternativas. Por eso las implicaturas escalares no pertenecen únicamente al diccionario.

La libre elección

Puedes tomar café o té permite, además de la posible lectura exclusiva, inferir en muchos contextos que se puede tomar café y que se puede tomar té. El fenómeno, identificado por Kamp (1973), se conoce como libre elección (free choice). En una semántica modal elemental, ◇(pq) no implica lógicamente ◇p ∧ ◇q, porque podría existir un mundo accesible en que solo una de las opciones esté permitida. El lenguaje natural produce, sin embargo, con frecuencia la lectura fuerte, según la cual el permiso sobre la disyunción se distribuye sobre cada opción. El fenómeno comparte con las implicaturas escalares la presencia de alternativas, el fortalecimiento, la sensibilidad al contexto y la interacción con la exhaustificación. No debe reducirse, sin embargo, a la inferencia que lleva de o a no ambos, porque la exclusividad y la libre elección son inferencias diferentes.

Fox (2007) y Chierchia (2013) intentan derivar ambas mediante una arquitectura común de alternativas. El caso ilustra por qué la pragmática escalar contemporánea excede la simple escala ⟨y, o⟩. Los operadores modales, la estructura lógica y el conjunto de alternativas determinan qué fortalecimientos son posibles. Dos inferencias asociadas con una misma palabra pueden requerir mecanismos distintos. La economía teórica consiste en buscar una arquitectura que explique ambas sin borrar sus diferencias.

Comparación de las teorías

La explicación griceana clásica se basa en el razonamiento cooperativo, da cuenta de la cancelabilidad y del peso del contexto y tiene dificultades con las lecturas locales. Los principios Q y R de Horn reducen las máximas y organizan las escalas, aunque son muy generales. Las heurísticas de Levinson captan las inferencias generalizadas y corren el riesgo de sobregenerar valores por defecto. La gramática con EXH explica la incrustación y la localidad, aunque debe justificar las alternativas y la existencia de un operador silencioso. Los modelos experimentales evalúan el tiempo y el contexto del cálculo escalar, aunque la conducta no basta para identificar una arquitectura única. No existe, por tanto, una oposición simple entre la pragmática y la gramática, porque las teorías contemporáneas reparten el trabajo entre ambas de maneras diferentes.

Las implicaturas escalares combinan una semántica débil, un conjunto de alternativas y el contexto para producir una interpretación fortalecida, sin que el fortalecimiento forme parte necesaria del significado literal. El texto LS-079 examina una alternativa a la arquitectura griceana, la teoría de la relevancia de Sperber y Wilson, según la cual la comunicación ostensiva genera una expectativa de relevancia y hasta el contenido explícito de una emisión requiere ajustes pragmáticos sistemáticos.

Referencias

Bott, L., y Noveck, I. A. (2004). Some utterances are underinformative: The onset and time course of scalar inferences. Journal of Memory and Language, 51(3), 437-457.

Chierchia, G. (2004). Scalar implicatures, polarity phenomena, and the syntax/pragmatics interface. En A. Belletti (Ed.), Structures and beyond: The cartography of syntactic structures (Vol. 3, pp. 39-103). Oxford University Press.

Chierchia, G. (2013). Logic in grammar: Polarity, free choice, and intervention. Oxford University Press.

Chierchia, G., Fox, D., y Spector, B. (2012). Scalar implicature as a grammatical phenomenon. En C. Maienborn, K. von Heusinger y P. Portner (Eds.), Semantics: An international handbook of natural language meaning (Vol. 3, pp. 2297-2331). De Gruyter Mouton.

Fox, D. (2007). Free choice and the theory of scalar implicatures. En U. Sauerland y P. Stateva (Eds.), Presupposition and implicature in compositional semantics (pp. 71-120). Palgrave Macmillan.

Grice, H. P. (1975). Logic and conversation. En P. Cole y J. L. Morgan (Eds.), Syntax and semantics 3: Speech acts (pp. 41-58). Academic Press.

Grodner, D. J., Klein, N. M., Carbary, K. M., y Tanenhaus, M. K. (2010). "Some," and possibly all, scalar inferences are not delayed: Evidence for immediate pragmatic enrichment. Cognition, 116(1), 42-55.

Hirschberg, J. (1985). A theory of scalar implicature [Tesis doctoral, University of Pennsylvania].

Horn, L. R. (1972). On the semantic properties of logical operators in English [Tesis doctoral, University of California, Los Angeles].

Horn, L. R. (1984). Toward a new taxonomy for pragmatic inference: Q-based and R-based implicature. En D. Schiffrin (Ed.), Meaning, form, and use in context (pp. 11-42). Georgetown University Press.

Kamp, H. (1973). Free choice permission. Proceedings of the Aristotelian Society, 74, 57-74.

Katzir, R. (2007). Structurally-defined alternatives. Linguistics and Philosophy, 30(6), 669-690.

Levinson, S. C. (2000). Presumptive meanings: The theory of generalized conversational implicature. MIT Press.

Noveck, I. A. (2001). When children are more logical than adults: Experimental investigations of scalar implicature. Cognition, 78(2), 165-188.

Papafragou, A., y Musolino, J. (2003). Scalar implicatures: Experiments at the semantics-pragmatics interface. Cognition, 86(3), 253-282.

Sauerland, U. (2004). Scalar implicatures in complex sentences. Linguistics and Philosophy, 27(3), 367-391.

Cómo citar esta lectura

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APA 7

Alarcón Covarrubias, J. (2026). Implicaturas escalares y pragmática neogriceana. Lingüística y Semiótica. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-078

Chicago

Alarcón Covarrubias, Jonathan. «Implicaturas escalares y pragmática neogriceana». Lingüística y Semiótica. 22 de septiembre de 2026. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-078.

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