LS-092 / Semántica y pragmática

Descripciones, lógica y análisis en Russell

Para orientarte: Significado, referencia y condiciones de verdad, Definitud, indefinidos y descripciones definidas, Sentido, referencia y pensamiento en Frege.

Ver secciones del texto
  1. Expresiones que parecen nombres
  2. Frege, Meinong y Russell
  3. La teoría de las descripciones definidas
  4. Negación y alcance
  5. Descripciones y contextos intensionales
  6. Nombres propios ordinarios y nombres lógicamente propios
  7. Forma lógica y gramática superficial
  8. Descripciones indefinidas y anáfora
  9. Existencia y compromiso ontológico
  10. Strawson y la presuposición
  11. Usos referenciales y atributivos
  12. Descripciones incompletas y dominios contextuales
  13. Descripciones plurales
  14. Descripciones y nombres propios
  15. El valor del análisis y el atomismo lógico
  16. Tipos lógicos y la paradoja de Russell
  17. Dos estrategias ante el significado
  18. El director de la clínica
  19. Aplicaciones clínicas y científicas
  20. Inteligencia artificial y descripciones
  21. Límites de la teoría de las descripciones
  22. Referencias

DESARROLLO COMPLETO · BIBLIOGRAFÍA INCLUIDA

Expresiones que parecen nombres

El actual rey de Francia es calvo parece contener un sujeto, el actual rey de Francia, al que se atribuye un predicado, es calvo. Una lectura superficial supondría que la frase nominal designa a una persona de la que luego se predica la calvicie. Francia no tiene rey, sin embargo. Cabe entonces preguntar qué ocurre con la oración. Podría ser falsa, carecer de valor de verdad, presuponer falsamente la existencia de un rey o requerir un objeto inexistente. Bertrand Russell propuso en On denoting (Russell, 1905) una de las respuestas más influyentes de la filosofía analítica. Su tesis central es que muchas descripciones definidas no funcionan semánticamente como nombres. Una expresión de la forma el F no designa directamente un objeto, porque contribuye a una estructura cuantificacional.

Según Russell, El actual rey de Francia es calvo afirma que existe al menos un actual rey de Francia, que existe a lo sumo uno y que ese individuo es calvo. La descripción desaparece como constituyente referencial simple. Este es el gesto característico de Russell, para quien la gramática superficial de una oración puede ocultar su forma lógica. El análisis filosófico debe revelar la estructura que la forma ordinaria encubre.

Russell presentó la teoría como solución a tres enigmas. El primero concierne al tercero excluido. Si El actual rey de Francia es calvo y El actual rey de Francia no es calvo fueran ambas falsas, se violaría ese principio. El segundo concierne a la sustitución. Jorge IV quiso saber si Scott era el autor de Waverley. Como Scott era ese autor, la sustitución de uno por otro atribuiría a Jorge IV el deseo absurdo de saber si Scott era Scott. El tercero concierne a los enunciados negativos de existencia, porque parece que para negar que algo existe hay que referirse primero a ello.

Frege, Meinong y Russell

La teoría de Russell responde a problemas ya visibles en Frege. Frege distinguía el sentido de la referencia, de modo que una descripción podía tener sentido y carecer de referente. En ese caso, como se vio en la lectura LS-091, la oración que la contiene no recibe un valor de verdad ordinario. Meinong (1904) adoptó otra estrategia, porque admitió objetos que no existen, como la montaña de oro o el cuadrado redondo. En una interpretación simplificada de su teoría, esos objetos tienen determinaciones sin tener existencia. Russell consideró esa ontología demasiado abundante. Quería conservar la capacidad de hablar con sentido de expresiones que no denotan nada sin poblar la ontología con entidades inexistentes. Su estrategia fue lógica. Una expresión aparentemente referencial puede analizarse como una estructura cuantificacional, sin necesidad de un objeto inexistente para cada descripción fallida.

La teoría de las descripciones definidas

El análisis de Russell de El autor de Hamlet era inglés contiene tres componentes. El primero afirma la existencia de alguien que escribió Hamlet. El segundo afirma la unicidad de ese autor, porque cualquier individuo que haya escrito Hamlet es el mismo. El tercero predica que ese individuo era inglés. La descripción no aparece como un nombre lógico, porque toda la oración se analiza de manera cuantificacional. El análisis determina las condiciones de verdad sin suponer que la descripción aporta primero un objeto.

En general, una oración de la forma el F es G equivale, según Russell, a afirmar que existe un individuo que es F, que ningún otro individuo es F y que ese individuo es G. La oración es verdadera solo si se cumplen las tres condiciones. En El actual rey de Francia es calvo falla la primera, porque no existe un rey de Francia, de manera que la oración es falsa según el análisis clásico. La oración tiene, por tanto, un valor de verdad, lo que distingue este tratamiento del de Frege.

Negación y alcance

El actual rey de Francia no es calvo admite dos análisis. En el primero, la negación es interna y la oración afirma que existe un único rey de Francia que no es calvo. En el segundo, la negación es externa y la oración niega que exista un único rey de Francia que sea calvo. Si no existe un rey de Francia, la primera lectura es falsa y la segunda verdadera. Así resuelve Russell el enigma del tercero excluido, porque la forma gramatical superficial oculta una diferencia de alcance. El problema conecta con las lecturas LS-053 y LS-069, dedicados a la cuantificación y a la negación. Muestra también que la teoría de las descripciones es una teoría del alcance.

Russell distinguió las apariciones primarias de una descripción, en las que la descripción toma alcance amplio, de las secundarias, en las que queda bajo el alcance de otro operador. En Jorge no cree que el actual rey de Francia sea calvo, la descripción puede quedar dentro del operador de creencia, de modo que solo se atribuye a Jorge una creencia compleja. También puede tomar alcance amplio, lo que compromete al hablante con la existencia de un único rey de Francia del que Jorge no cree que sea calvo. Las dos lecturas difieren radicalmente. La teoría las distingue mediante el alcance de los cuantificadores.

Descripciones y contextos intensionales

El problema de los informes de creencia ya había aparecido en Frege, que lo resolvía mediante la referencia indirecta. Russell propuso otra arquitectura, basada en los cuantificadores y el alcance. El enigma de Jorge IV y Scott se disuelve así, porque en Jorge IV quiso saber si Scott era el autor de Waverley la descripción tiene una aparición secundaria y no puede sustituirse por el nombre. Ana cree que el autor de Rayuela nació en Bruselas admite dos lecturas. En la lectura de dicto, Ana cree que quienquiera que sea el único autor de Rayuela nació en Bruselas. En la lectura de re, existe un individuo que es el autor de Rayuela y Ana cree de ese individuo que nació en Bruselas. La distinción entre ambas lecturas será central en la semántica intensional y en la filosofía de la mente. Russell dispuso de recursos para trazarla mediante el alcance.

Nombres propios ordinarios y nombres lógicamente propios

Russell sostuvo que los nombres propios ordinarios, como Bismarck, funcionan más como descripciones abreviadas que como nombres lógicamente simples. Un nombre lógicamente propio debe designar directamente algo conocido por familiaridad (acquaintance), sin mediación descriptiva. Russell consideró en distintos momentos como candidatos a demostrativos como esto o aquello, a los datos sensoriales y, en ciertas etapas, al pronombre yo. Muchos nombres del lenguaje ordinario dependen, en cambio, de un conocimiento descriptivo. Esta tesis será uno de los blancos centrales de Kripke (1980), cuya crítica se examina en la lectura LS-098.

Russell (1910-1911) distinguió el conocimiento por familiaridad, que es una relación cognitiva directa con un objeto, del conocimiento por descripción, que alcanza algo mediante propiedades descriptivas. Podemos saber que existe la persona que escribió Waverley sin haber tenido contacto directo con ella. La distinción intenta explicar cómo pensamos sobre entidades remotas o históricas. Conecta, además, la semántica con la epistemología, porque lo que podemos nombrar de manera directa depende de aquello con lo que tenemos familiaridad. Russell formuló el principio según el cual toda proposición que podemos comprender debe estar compuesta, en último término, por constituyentes con los que tenemos familiaridad (Russell, 1912). El principio busca evitar contenidos fuera de todo acceso cognitivo, aunque genera dificultades cuando se habla de personajes históricos, de objetos lejanos o de entidades teóricas de la ciencia. Russell respondió que en esos casos el pensamiento se compone mediante descripciones construidas con elementos conocidos. La semántica de las descripciones se integra así en una epistemología empirista, con una conexión filosóficamente fuerte y discutible, distinta de una teoría lingüística de los nombres.

Forma lógica y gramática superficial

Para Russell, la gramática ordinaria puede engañar. Un unicornio entró al jardín parece tener la estructura de sujeto y predicado. Lógicamente puede analizarse como la afirmación de que existe algo que es un unicornio y que entró al jardín, sin tratar un unicornio como el nombre de un objeto indeterminado. Todo perro ladra puede analizarse como la afirmación de que, para todo individuo, si es un perro, ladra. La lógica revela relaciones que la gramática no muestra de manera directa. Esta idea es uno de los fundamentos del ideal de análisis lógico del lenguaje.

La forma lógica no es, sin embargo, una oración escondida en el cerebro. Cuando Russell hablaba de análisis lógico no proponía una estructura neuronal idéntica a una fórmula. La forma lógica es una herramienta para analizar las condiciones de verdad, las relaciones inferenciales y los compromisos ontológicos. Una teoría formal puede ser explicativamente útil sin ser un modelo psicológico literal.

Descripciones indefinidas y anáfora

Russell (1919) extendió el análisis a las descripciones indefinidas. Un hombre entró no significa que exista una entidad especial llamada un hombre. Afirma que existe algún hombre que entró. La expresión indefinida introduce así una cuantificación existencial. El análisis conecta con la semántica contemporánea de los indefinidos, aunque las teorías dinámicas mostraron que la historia es más compleja. Las lecturas LS-062 y LS-063 mostraron que los indefinidos pueden establecer referentes discursivos.

En Un hombre entró. Él se sentó, Russell puede representar la primera oración de manera existencial, aunque él parece retomar al mismo individuo. Una lógica estática necesita mecanismos adicionales para explicar esa continuidad, mientras que la semántica dinámica introduce un referente accesible para el discurso posterior. El análisis existencial de Russell explica bien las condiciones de verdad sin resolver por sí solo la dinámica del discurso. La teoría puede ser correcta en un nivel y requerir una extensión en otro.

Existencia y compromiso ontológico

Russell participa en una tradición que analiza la existencia mediante la cuantificación. Existen unicornios afirma que algo es un unicornio, sin aplicar un predicado de existencia a una entidad previamente identificada. El análisis resuelve el tercer enigma. Si El unicornio inexistente no existe exigiera referirse primero a un unicornio inexistente para luego negar su existencia, la oración introduciría el objeto que niega. En el análisis cuantificacional, la existencia se expresa en la estructura de la oración y no como propiedad de un objeto dado.

La teoría tiene consecuencias ontológicas. El cuadrado redondo no existe no obliga a admitir un objeto que sea un cuadrado redondo, porque puede analizarse como la negación de que algo sea a la vez redondo y cuadrado. El análisis lógico reduce el compromiso ontológico, una estrategia que influyó profundamente en Quine (1948). La pregunta por las entidades que una teoría debe aceptar puede abordarse examinando sus compromisos cuantificacionales, como se verá en la lectura LS-097.

Russell criticó así la idea de que toda expresión significativa deba corresponder a un objeto. Si se aceptara la montaña de oro como nombre de una entidad inexistente, la ontología se llenaría de objetos extraños. Una frase puede ser significativa porque tiene una estructura cuantificacional interpretable. El lenguaje puede hablar de lo inexistente sin exigir que lo inexistente forme una clase de objetos.

Strawson y la presuposición

Strawson (1950) criticó a Russell en On referring. Sostuvo que, en el uso ordinario, El actual rey de Francia es calvo no parece simplemente falsa. El hablante presupone que existe un rey de Francia. Si esa presuposición falla, la pregunta por la verdad de la oración no llega a plantearse. La objeción anticipa la teoría de la presuposición estudiada en la lectura LS-061. Para Russell, la existencia y la unicidad forman parte del contenido afirmado. Para Strawson, son presuposiciones, mientras que el contenido afirmado se limita a la predicación.

Las dos teorías hacen predicciones distintas bajo la negación. Ante El rey de Francia no es calvo, Russell admite lecturas de alcance, mientras que Strawson puede sostener que la presuposición de existencia se mantiene. La disputa sigue influyendo en la semántica contemporánea. La investigación posterior mostró que las descripciones definidas tienen usos diversos, sin una única conducta pragmática en todos los contextos.

Usos referenciales y atributivos

Donnellan (1966) introdujo otra distinción. En El asesino de Smith está loco, el uso es atributivo cuando el hablante quiere decir que quienquiera que haya asesinado a Smith está loco. La descripción contribuye entonces con su contenido. El uso es referencial cuando el hablante señala a una persona concreta, por ejemplo al acusado en un juicio, para hablar de ella mediante la descripción, incluso si esa persona no fue la asesina. Donnellan ilustró el uso referencial con una pregunta formulada en una fiesta sobre el hombre que bebe martini, dirigida a alguien que en realidad bebe agua. Los interlocutores pueden entender a quién se refiere el hablante aunque la descripción sea falsa del individuo señalado. El éxito de la referencia del hablante no depende de la verdad del contenido descriptivo.

La distinción desafía una lectura simple de Russell y obliga a separar el contenido semántico de una expresión de la referencia del hablante, es decir, de la persona de la que el hablante quiere hablar. Kripke (1977) sostuvo que los usos referenciales pueden explicarse de manera pragmática sin abandonar la semántica de Russell. Según su propuesta, la referencia semántica de la descripción sigue siendo la que fija su contenido, mientras que la referencia del hablante depende de sus intenciones en la ocasión. La semántica y la pragmática vuelven a separarse en este punto.

Descripciones incompletas y dominios contextuales

La mesa está cubierta de libros es una oración perfectamente normal, pese a que en el mundo hay muchas mesas y la condición de unicidad parece fallar. Basta que exista una mesa saliente en el contexto. Este es el problema de las descripciones incompletas. Una teoría russelliana debe explicar cómo satisface la mesa la unicidad. Puede hacerlo mediante una restricción contextual del dominio, una descripción elíptica completada por el contexto, una referencia del hablante o una restricción situacional. Neale (1990) defendió la teoría de Russell con restricciones de este tipo. El problema conecta con la lectura LS-089, porque la teoría cuantificacional necesita una teoría del contexto.

La unicidad no necesita ser global. Puede ser relativa a la situación, a la conversación, a la pregunta en discusión o a un conjunto de objetos accesibles. La restricción contextual salva muchas descripciones ordinarias a costa de aumentar la dependencia del contexto. La teoría de Russell no elimina la pragmática, porque la desplaza hacia la determinación del dominio pertinente.

Descripciones plurales

Los estudiantes llegaron no tiene la estructura de una descripción definida singular. Las descripciones plurales requieren una semántica de la pluralidad. Sharvy (1980) propuso una teoría general según la cual el artículo definido designa el máximo elemento pertinente, lo que permite tratar de manera uniforme las descripciones singulares, las plurales y las de sustancias como el agua. La teoría clásica de Russell es el punto de partida para los plurales, las cantidades, las sustancias y las referencias grupales, sin ser una solución exhaustiva. La pluralidad y la cuantificación tienen una semántica propia, examinada en la lectura LS-059, con la que el análisis filosófico debe integrarse.

Descripciones y nombres propios

Russell llegó a tratar muchos nombres ordinarios como descripciones encubiertas. Aristóteles podría asociarse a una descripción como el discípulo de Platón y maestro de Alejandro. La referencia se determinaría entonces de manera descriptiva. La tesis explica cómo pensamos sobre personas ausentes y enfrenta, a la vez, dificultades. Si varias de las descripciones asociadas resultaran falsas, cabría preguntar si dejaríamos de referir a Aristóteles. Kripke (1980) argumentó que podemos referir al mismo individuo con creencias descriptivas equivocadas, lo que marcará el paso hacia las teorías causales e histórico-sociales de la referencia.

El valor del análisis y el atomismo lógico

El proyecto de Russell no consiste en inventar paráfrasis. El análisis busca revelar las condiciones de verdad, las diferencias de alcance, los compromisos ontológicos y las relaciones inferenciales de una oración. Una buena paráfrasis lógica debe explicar hechos independientes. La teoría de las descripciones explica las ambigüedades bajo la negación, los enunciados negativos de existencia, la informatividad de ciertas identidades, las diferencias en los informes de creencia y la significatividad de las descripciones vacías. El análisis se distingue de la simple reformulación porque genera predicciones.

En etapas posteriores, Russell desarrolló el atomismo lógico (Russell, 1918). La realidad estaría compuesta por hechos relativamente simples, cuya estructura reflejaría un lenguaje lógicamente adecuado. Las proposiciones complejas se construirían a partir de proposiciones atómicas mediante conectivas y cuantificadores. Una proposición atómica podría corresponder a un hecho atómico, como que un objeto está en cierta relación con otro. La lógica serviría de mapa de las combinaciones posibles. El atomismo lógico está relacionado históricamente con la teoría de las descripciones, aunque no debe confundirse con ella. Russell cambió varias veces sus posiciones sobre los hechos, los objetos y los universales. No conviene, por eso, presentar su obra como una doctrina única sin fecha.

Tipos lógicos y la paradoja de Russell

Russell desarrolló también la teoría de los tipos para enfrentar paradojas como la que lleva su nombre. Si se considera el conjunto de todos los conjuntos que no se pertenecen a sí mismos, ese conjunto se pertenece a sí mismo si y solo si no se pertenece. Russell comunicó la paradoja a Frege en 1902, cuando el segundo volumen de los Grundgesetze estaba en prensa, porque afectaba al sistema lógico de Frege. Concluyó que la teoría ingenua de conjuntos necesitaba restricciones y propuso la teoría de los tipos, que impide que una entidad pertenezca de manera indiscriminada a su propio nivel (Russell, 1903; Whitehead y Russell, 1910-1913). El episodio muestra una constante metodológica de Russell, según la cual muchas paradojas surgen porque la gramática permite expresiones que ocultan diferencias lógicas de nivel. La forma superficial puede admitir combinaciones que el análisis lógico debe distinguir.

Dos estrategias ante el significado

Frege y Russell dieron respuestas distintas al problema del significado. Para una expresión singular, Frege distinguió el signo, el sentido y la referencia. El valor cognitivo quedaba explicado por el sentido. Para una descripción, Russell sustituyó la frase nominal superficial por una estructura cuantificacional, con lo cual la descripción no necesita referir directamente. Frege añadió un nivel semántico. Russell eliminó, mediante el análisis lógico, ciertos constituyentes aparentes. Ambas estrategias fundaron la filosofía analítica del lenguaje por caminos diferentes.

El director de la clínica

El director de la clínica llegó tarde se analiza, si hay exactamente un director pertinente, como la afirmación de que existe un único director de la clínica y que llegó tarde. Si hubiera dos directores del mismo rango, la condición de unicidad fallaría y la oración sería falsa según el análisis clásico. En la conversación, sin embargo, uno de ellos puede ser saliente. La descripción debe restringirse entonces por el contexto. La teoría muestra cómo interactúan la lógica y la restricción pragmática del dominio.

Aplicaciones clínicas y científicas

El paciente con ideación delirante de la sala 4 puede funcionar como descripción identificatoria. Puede, además, convertir una hipótesis clínica en un rasgo definitorio. Si hay varios pacientes en la sala o si la categoría está en revisión, la descripción puede ser referencialmente ambigua o epistemológicamente fuerte en exceso. El paciente de la sala 4 que refirió sentirse observado conserva mejor la fuente del dato. La teoría de Russell recuerda que una descripción contiene condiciones que el hablante trata como satisfechas. En la documentación clínica, esas condiciones deben estar justificadas.

En un artículo científico, El mecanismo responsable es X sugiere que existe un mecanismo y que es único. La evidencia, sin embargo, puede respaldar varios mecanismos posibles. Un mecanismo posible es X tiene un compromiso ontológico e inferencial diferente. El artículo definido puede introducir una unicidad que el estudio no justifica. El análisis lógico ayuda a detectar ese exceso.

Inteligencia artificial y descripciones

Un modelo de lenguaje puede resolver el autor de Rayuela como Julio Cortázar, lo que es útil. Una respuesta correcta no demuestra, sin embargo, que el sistema analice la descripción mediante la fórmula de Russell, porque puede usar asociaciones, recuperación de información o representaciones distribucionales. La teoría lógica describe condiciones de verdad sin identificar el mecanismo computacional que produce la respuesta.

Los sistemas conversacionales pueden sobreinterpretar las descripciones definidas. Si un usuario pregunta ¿Cuál es la causa del problema?, la forma singular puede inducir una respuesta única aunque el fenómeno sea multicausal. Una respuesta rigurosa puede reparar esa implicación de unicidad, como en Pueden existir varias causas. Con la información disponible, las principales son... La gramática de la pregunta no obliga al sistema a aceptar una ontología singular injustificada.

Límites de la teoría de las descripciones

La teoría de Russell sigue siendo muy influyente y enfrenta varios problemas. Strawson mostró que muchas descripciones parecen presuponer la existencia. Donnellan mostró que los hablantes pueden usarlas para señalar individuos. La unicidad suele depender del contexto. La cuantificación estática no explica por sí sola la accesibilidad en el discurso. El descriptivismo asociado a Russell enfrenta, por último, las críticas de Kripke. La teoría clásica es un componente básico del análisis de la definitud y la referencia, aunque no es la última palabra sobre ellas.

Una descripción definida se analiza primero en términos cuantificacionales, con sus condiciones de existencia, unicidad y predicación. La negación y las actitudes proposicionales exigen después atención al alcance y a las lecturas de re y de dicto. La unicidad puede depender de una restricción contextual. El uso, por su parte, puede ser atributivo o referencial. Queda por precisar qué compromiso ontológico introduce la descripción, sin suponer entidades inexistentes.

La preocupación de Russell por la forma lógica encontró una formulación radical en la obra temprana de Wittgenstein. La lectura LS-093 estudia su teoría de la representación, de la proposición y de los límites del lenguaje.

Referencias

Donnellan, K. S. (1966). Reference and definite descriptions. The Philosophical Review, 75(3), 281-304.

Kripke, S. A. (1977). Speaker's reference and semantic reference. Midwest Studies in Philosophy, 2(1), 255-276.

Kripke, S. A. (1980). Naming and necessity. Harvard University Press.

Meinong, A. (1904). Über Gegenstandstheorie. En A. Meinong (Ed.), Untersuchungen zur Gegenstandstheorie und Psychologie (pp. 1-50). Barth.

Neale, S. (1990). Descriptions. MIT Press.

Quine, W. V. O. (1948). On what there is. The Review of Metaphysics, 2(5), 21-38.

Russell, B. (1903). The principles of mathematics. Cambridge University Press.

Russell, B. (1905). On denoting. Mind, 14(56), 479-493.

Russell, B. (1910-1911). Knowledge by acquaintance and knowledge by description. Proceedings of the Aristotelian Society, 11, 108-128.

Russell, B. (1912). The problems of philosophy. Williams and Norgate.

Russell, B. (1918). The philosophy of logical atomism. The Monist, 28-29.

Russell, B. (1919). Introduction to mathematical philosophy. George Allen & Unwin.

Sharvy, R. (1980). A more general theory of definite descriptions. The Philosophical Review, 89(4), 607-624.

Strawson, P. F. (1950). On referring. Mind, 59(235), 320-344.

Whitehead, A. N., y Russell, B. (1910-1913). Principia mathematica. Cambridge University Press.

Cómo citar esta lectura

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Alarcón Covarrubias, J. (2026). Descripciones, lógica y análisis en Russell. Lingüística y Semiótica. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-092

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Alarcón Covarrubias, Jonathan. «Descripciones, lógica y análisis en Russell». Lingüística y Semiótica. 22 de septiembre de 2026. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-092.

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