LS-080 / Semántica y pragmática

Common ground y actualización conversacional

Para orientarte: Significado, referencia y condiciones de verdad, Composicionalidad y ambigüedad, Semántica formal: tipos, funciones y composición.

Ver secciones del texto
  1. Conversar y compartir información
  2. Common ground y conocimiento compartido
  3. Aceptación pragmática
  4. El conjunto de contexto
  5. La aserción como propuesta de actualización
  6. Aceptación explícita e implícita
  7. Common ground y presuposición
  8. La acomodación
  9. Información nueva e información presentada como compartida
  10. Common ground y verdad
  11. Creencias privadas y compromisos públicos
  12. La mesa de Farkas y Bruce
  13. Rechazo y desacuerdo
  14. Corrección parcial
  15. Preguntas y common ground
  16. Información pública e información recordada
  17. Common ground y memoria externa
  18. El carácter público del compromiso
  19. Common ground y deixis
  20. Common ground e indexicalidad social
  21. Common ground en conversaciones entre varios participantes
  22. Destinatarios, oyentes y audiencia lateral
  23. Presuposiciones controvertidas
  24. Common ground y cortesía epistémica
  25. Common ground en la entrevista clínica
  26. Fuente y common ground en la documentación clínica
  27. Escritura científica y common ground disciplinario
  28. Desacuerdos científicos sobre el common ground
  29. Inteligencia artificial y memoria conversacional
  30. Errores de common ground en sistemas de IA
  31. Common ground y consenso
  32. Un intercambio sobre un informe
  33. Límites del conjunto de contexto
  34. Del common ground a la estructura del diálogo
  35. Referencias

DESARROLLO COMPLETO · BIBLIOGRAFÍA INCLUIDA

Conversar y compartir información

A dice que la reunión es a las cuatro. B responde Perfecto. Antes de que A hablara, B podía desconocer la hora. Después de la afirmación y de su aceptación, ambos pueden coordinar sus acciones sobre el supuesto de que la reunión es a las cuatro, porque la conversación ha modificado un estado informativo compartido. No basta describirlo diciendo que A cree que la reunión es a las cuatro y que B también lo cree. El fenómeno conversacional incluye algo más, porque A y B pueden actuar sobre la base de que esa proposición está públicamente aceptada para los fines de la interacción.

Esta idea se ha desarrollado mediante nociones como el common ground, el conocimiento mutuo, el conjunto de contexto (context set), los compromisos discursivos y el registro conversacional. La tradición de mayor influencia parte de Stalnaker (1974, 1978, 2002), cuya propuesta vincula la pragmática, la presuposición y la semántica dinámica mediante una idea sencilla. Conversar consiste, en parte, en restringir públicamente las posibilidades que siguen abiertas. Supongamos que, antes de una afirmación, el contexto admite varios mundos posibles, C = {w1, w2, w3, …}. Si el hablante afirma p, una actualización exitosa elimina los mundos en que p es falsa, de modo que el nuevo contexto es C' = C ∩ ⟦p⟧.

La fórmula es poderosa, aunque debe interpretarse con cautela. No significa que los interlocutores compartan literalmente una lista mental de mundos posibles ni que toda conversación se reduzca a la intersección de conjuntos. Expresa una propiedad abstracta, según la cual la información públicamente aceptada restringe qué alternativas siguen siendo compatibles con el intercambio. Este capítulo examina qué significa que una proposición forme parte de lo compartido y cómo se modifica ese estado durante la conversación.

Common ground y conocimiento compartido

Una definición intuitiva diría que el common ground es lo que todos saben. La formulación es insuficiente. Si A y B saben que Santiago está en Chile, esa proposición puede ser conocimiento compartido sin desempeñar ningún papel en una conversación concreta. Stalnaker usa common ground para designar el conjunto de proposiciones que los participantes tratan como compartidas o aceptadas para los fines del intercambio. El common ground es, por tanto, distinto de la intersección de las creencias privadas. Una persona puede aceptar provisionalmente una premisa para avanzar en una conversación sin creerla personalmente. Quien dice Supongamos, para discutir tu argumento, que la política reduce el gasto añade esa proposición al espacio de razonamiento conversacional sin incorporarla a sus creencias privadas. La aceptación es distinta de la creencia. El common ground no equivale, en sentido estricto, a una creencia compartida.

Aceptación pragmática

Stalnaker distingue la creencia de la aceptación (acceptance). Aceptar una proposición en una conversación significa estar dispuesto a actuar discursivamente como si fuera verdadera dentro de cierto propósito común. Esa aceptación es relativa a cada participante y a cada contexto conversacional. Puede ser provisional, estratégica, metodológica o institucional. Si alguien propone que, a efectos de la discusión, se llame modelo a cualquier sistema que produzca predicciones, los participantes pueden aceptar la convención terminológica aunque prefieran otra definición en otros contextos. Esto convierte el common ground en una noción pragmática, más que puramente epistemológica. La conversación necesita un conjunto operativo de supuestos compartidos, sin que haga falta una identidad completa entre las mentes.

El conjunto de contexto

Stalnaker modela el common ground mediante un conjunto de contexto. Si el common ground está formado por las proposiciones p1, p2, …, pn, el conjunto de contexto contiene los mundos en que todas ellas son verdaderas. Una afirmación informativa reduce ese conjunto, porque después de afirmar p quedan solo los mundos de C en que p es verdadera. Si p ya formaba parte del common ground, el conjunto no cambia. La afirmación no añade entonces información nueva, aunque puede cumplir otras funciones discursivas, como recordar, confirmar, enfatizar, justificar o cerrar una inferencia. La informatividad semántica y la función conversacional no son, por tanto, idénticas.

La aserción como propuesta de actualización

En una versión dinámica, afirmar es algo más que producir una proposición verdadera o falsa. Marta llegó puede entenderse como una propuesta de restringir el contexto a los mundos en que Marta llegó. La actualización no ocurre, sin embargo, automáticamente por el hecho físico de emitir la oración, porque el interlocutor puede aceptar, rechazar, cuestionar, pedir evidencia o suspender la decisión. Hay que distinguir, por eso, la aserción de la actualización exitosa del common ground. La aserción propone incorporar una proposición, mientras que la interacción posterior determina si esa proposición adquiere un estatuto compartido. Clark (1996) llamó grounding al proceso mediante el cual los participantes establecen que algo se ha comprendido y aceptado, un proceso que estudia el texto LS-082.

Aceptación explícita e implícita

Si A dice que la reunión empieza a las cuatro y B responde , la aceptación es explícita. Si B responde Entonces salgo a las tres y media, usa la proposición como premisa sin decir que acepta la hora. Su respuesta es evidencia de una aceptación práctica. En otros casos, el silencio puede no bastar para saber si una proposición fue aceptada, porque la ausencia de objeción no siempre equivale a una aceptación plena. La interacción usa distintos grados de ratificación. Una teoría del common ground debe admitir estados en que una información está disponible, propuesta o tratada provisionalmente sin estar plenamente asentada.

Common ground y presuposición

Stalnaker (1974) relacionó estrechamente la presuposición con el common ground. La hermana de Pedro llegó presupone que Pedro tiene una hermana pertinente. Una intuición clásica sostiene que una presuposición debe ser compatible con el common ground y, según algunos análisis, estar ya aceptada. La conversación tolera, sin embargo, casos en que la información es nueva. Quien dice Tengo que ir a buscar a mi hija puede hablar con alguien que no sabía que tiene una hija. Esa presuposición puede acomodarse. Una proposición presupuesta no siempre pertenece, por tanto, al common ground previo, aunque puede incorporarse a él por acomodación. El texto LS-061 estudió este problema desde la semántica dinámica. Aquí interesa su dimensión conversacional, en la que el hablante presenta cierta información como no controvertida y el oyente la incorpora sin negociación explícita.

La acomodación

Lewis (1979) formuló la idea de acomodación. Si una emisión presupone p y el contexto no contiene p, los interlocutores pueden ajustar el contexto para que la conversación continúe. Ante Lo siento, tengo que recoger a mi hija, quien no sabía que el hablante tiene una hija puede acomodar esa información sin que el hablante haya afirmado Tengo una hija. La acomodación muestra que el common ground no cambia solo mediante aserciones directas, porque también cambia mediante presuposiciones, demostraciones, correcciones e inferencias ratificadas públicamente. La acomodación tiene, sin embargo, límites. Ante Mi dragón dejó de fumar, un oyente no incorpora sin más que el hablante tiene un dragón y puede pedir una aclaración o rechazar la premisa. La acomodación depende de la plausibilidad, la relevancia y el coste.

Información nueva e información presentada como compartida

Tengo una hija presenta la existencia de la hija como contenido principal. Mi hija estudia medicina introduce esa información como trasfondo y afirma que la hija estudia medicina. La diferencia discursiva importa. Si el interlocutor quiere cuestionar la existencia de la hija, puede responder Espera, no sabía que tenías una hija, una reacción que von Fintel (2004) convirtió en prueba para identificar contenidos presupuestos. La estructura presuposicional distribuye la información entre el primer plano y el fondo. Esto afecta a la manera en que se negocia el common ground. La gramática orienta qué contenido se propone para la discusión y qué contenido se da por compartido.

Common ground y verdad

Los interlocutores pueden compartir información falsa. Si ambos creen que la reunión es el martes y organizan la conversación sobre esa base, la proposición forma parte del common ground conversacional aunque después descubran que era el miércoles. Pertenecer al common ground no implica, por tanto, ser verdadero. El common ground describe un estado epistémico-pragmático de la interacción y no asegura la verdad. Un rumor puede llegar a ser aceptado públicamente dentro de un grupo y seguir siendo falso. Una teoría conversacional no debe convertir la aceptación compartida en conocimiento verdadero sin criterios adicionales.

Creencias privadas y compromisos públicos

Si A dice que está seguro de que Pedro vino y B responde De acuerdo, A puede creer sinceramente que Pedro vino, mientras que B puede aceptarlo por conveniencia aunque mantenga dudas. La conversación puede tratar la proposición como base común. Esto motiva separar la creencia de cada participante de su compromiso. Un compromiso (commitment) es una posición pública que el participante ha adoptado en la interacción. Gunlogson (2003) separó los compromisos del hablante y del destinatario para explicar las declarativas inglesas con entonación ascendente, como You're leaving?. Farkas y Bruce (2010) distinguen, en su modelo, los compromisos individuales, una mesa conversacional (Table) con los contenidos en discusión, el common ground y los movimientos que proponen añadir contenido. La conversación no se reduce, así, a un único conjunto compartido, porque tiene una arquitectura interna.

La mesa de Farkas y Bruce

Farkas y Bruce (2010) modelan una aserción como una propuesta que introduce una proposición en una estructura pública. Mientras p está en discusión, ocupa la mesa. El hablante añade, además, p a sus compromisos discursivos. Si el interlocutor acepta, la proposición puede incorporarse al common ground. El recorrido va de la aserción a la mesa, de la mesa a la aceptación y de ella al common ground ampliado. El modelo hace explícito algo que el conjunto de contexto de Stalnaker deja en segundo plano, que una proposición puede estar propuesta y todavía no aceptada. Esto permite representar el desacuerdo y la negociación.

Rechazo y desacuerdo

Si A dice que Pedro llegó ayer y B responde que no, que llega mañana, A propone una proposición y B la rechaza y propone otra. La proposición de A no entra en el common ground. Surge, en cambio, una disputa. El common ground previo puede permanecer intacto respecto de la llegada, mientras que la conversación contiene ahora dos alternativas incompatibles, que en una simplificación ocupan a la vez la mesa. El desacuerdo es una forma de coordinación en la que los participantes identifican explícitamente la proposición disputada, más que un fallo de la comunicación. Una teoría dinámica debe poder representar tanto la convergencia como el conflicto.

Corrección parcial

Si A dice que Pedro llegó el lunes y B responde Sí, pero llegó el martes, B acepta una parte de la estructura, que Pedro llegó. Rechaza, en cambio, otra parte, que llegara el lunes. La actualización no siempre opera sobre proposiciones indivisibles, porque la conversación puede negociar subcomponentes como el referente, el tiempo, la modalidad, el cuantificador o la fuente. Esto conecta con la reparación y la aclaración que estudia el texto LS-084. Una teoría demasiado gruesa, que solo almacene proposiciones completas, pierde la arquitectura del desacuerdo.

Preguntas y common ground

Las preguntas no actualizan el conjunto de contexto del mismo modo que las aserciones. ¿Llegó Pedro? no añade que Pedro llegó ni que no llegó. Introduce una cuestión abierta que organiza qué actualizaciones futuras serían pertinentes. La respuesta favorece la incorporación de que Pedro llegó y la respuesta No, la de su negación. La pregunta estructura, así, el espacio de alternativas. Roberts (1996) propuso representar esa estructura mediante una pila de preguntas en discusión, que estudia el texto LS-081. Aquí basta observar que el common ground no basta para modelar todas las dimensiones del estado conversacional, porque hace falta representar también qué cuestión está pendiente.

Información pública e información recordada

Una conversación puede establecer algo y uno de los participantes olvidarlo después. Si A dice que la reunión será en la sala 3 y, más adelante, B pregunta en qué sala era, la pregunta muestra que B ya no puede recuperar la información. A puede responder, sin embargo, que ya se lo dijo. El contenido había ingresado en el registro conversacional aunque no permaneciera activo en la memoria de B. El registro conversacional normativo es distinto de la memoria efectiva, de modo que el common ground es una idealización funcional y no una fotografía exacta de los estados cognitivos individuales.

Common ground y memoria externa

En las conversaciones mediadas por texto existe, además, un registro externo. Un chat, un correo o un documento permiten volver a consultar la información introducida antes, de modo que la conversación depende de un registro externo compartido además de la memoria individual. Esto modifica la dinámica, porque una proposición puede no estar activa en la mente de ningún participante y seguir disponible públicamente en el hilo. Las teorías clásicas del common ground se desarrollaron sobre todo para la interacción humana cara a cara, aunque el concepto se extiende a los contextos en que la información compartida está almacenada materialmente. La distinción importa para los sistemas digitales y la colaboración entre humanos y sistemas de IA.

El carácter público del compromiso

Una afirmación pública tiene consecuencias normativas. Quien dice El estudio demuestra causalidad puede ser responsabilizado después por esa afirmación. Aunque declare más tarde que no estaba totalmente seguro, la emisión generó un compromiso discursivo más fuerte que su estado mental privado. La confianza privada es distinta del compromiso público. La pragmática estudia lo que el hablante pone públicamente en juego. Esto conecta con la aserción y la evidencialidad del texto LS-067. Un autor científico puede tener incertidumbre privada y escribir una afirmación categórica. El lector recibe solo la segunda. La fuerza documental depende de la expresión pública.

Common ground y deixis

Expresiones como aquí, ahora, ese o ella dependen de coordenadas contextuales, aunque su interpretación puede estabilizarse dentro del common ground. Si A dice que Marta está en la sala 4 y B pregunta si ella ya terminó, el referente de ella se apoya en la prominencia discursiva de Marta. No todo referente mencionado queda al mismo nivel de accesibilidad. El common ground contiene información, mientras que la estructura del discurso organiza la prominencia, el foco y la accesibilidad anafórica. Compartir información no implica que toda ella sea igualmente accesible. La teoría conversacional necesita, por tanto, varios niveles de representación.

Common ground e indexicalidad social

Algunas expresiones comunican relaciones sociales que los participantes tratan como compartidas. El uso de o de usted identifica a un destinatario y puede, además, establecer o ratificar la distancia, la deferencia, la familiaridad o un rol institucional. Si dos personas pasan del usted al , cambia una dimensión pública de su relación. Ese cambio se incorpora al estado conversacional aunque no sea fácil de representar como una proposición simple. El common ground proposicional es, por eso, potente pero incompleto, porque la interacción actualiza también los roles, los alineamientos, las relaciones sociales y las expectativas normativas. La pragmática social amplía el modelo más allá de un conjunto de mundos posibles.

Common ground en conversaciones entre varios participantes

Con tres participantes, la noción de información compartida se vuelve más compleja. A y B pueden creer una proposición que C desconoce, o compartir un secreto que C ignora. Una afirmación ante los tres puede volver pública cierta información para el grupo, aunque también existen common grounds parciales. En una reunión, dos expertos pueden compartir una terminología técnica que los demás participantes no dominan. La conversación necesita manejar, por tanto, el common ground del grupo completo junto con el de sus subconjuntos. Lo compartido depende del conjunto de participantes pertinente.

Destinatarios, oyentes y audiencia lateral

Un hablante puede dirigirse a una persona y ser escuchado por otras. Goffman (1981) distinguió diversos roles de participación. Una información puede estar dirigida al destinatario, estar disponible para los oyentes ratificados, ser escuchada por terceros o ser públicamente accesible sin estar destinada a todos. El estatus conversacional de una información no depende solo de quién recibió físicamente la señal. Una teoría del common ground debe distinguir al oyente del destinatario y a ambos del participante, una diferencia pertinente para la interacción institucional y la comunicación digital.

Presuposiciones controvertidas

¿Cuándo dejó Juan de falsificar datos? presupone que Juan falsificaba datos. Si esa proposición no pertenece al common ground, el interlocutor puede rechazar la presuposición y responder que Juan nunca falsificó datos. En ese caso, la conversación impugna la presuposición, que queda sin acomodar. Los participantes negocian, por tanto, los contenidos de fondo además de las aserciones. Una presuposición puede ser aceptada, acomodada, suspendida o rechazada. El common ground es dinámico porque incluso lo presentado como compartido puede volver a abrirse.

Common ground y cortesía epistémica

Las expresiones lingüísticas muestran cuánto derecho cree tener el hablante para introducir una proposición. Tú sabes que la reunión es mañana trata la proposición como accesible para el interlocutor. Creo que la reunión es mañana reduce el compromiso, mientras que Según el correo, la reunión es mañana explicita la fuente. Estas formas modifican la negociación del common ground, porque el hablante indica, además del contenido, su fuente, su grado de certeza y el acceso que atribuye al interlocutor. Una pragmática completa necesita integrar estas dimensiones.

Common ground en la entrevista clínica

¿Sigue escuchando voces? presupone que el paciente escuchó voces antes. Si ese antecedente no estaba establecido, la pregunta intenta introducir una categorización en el common ground. El paciente puede aceptarla, como en Sí, siguen igual, o repararla, como en No sé si son voces. En el segundo caso, la categoría misma queda en disputa. Una entrevista rigurosa debe distinguir la experiencia referida, la etiqueta propuesta y el contenido efectivamente compartido. Si el clínico sigue usando voces después de que el paciente rechazó esa denominación, puede fabricar un common ground que nunca fue aceptado. La interacción clínica es, así, una negociación conceptual además de una recolección de datos.

Fuente y common ground en la documentación clínica

Una ficha clínica crea un registro público dentro de un equipo. Si una nota dice que el paciente presenta alucinaciones auditivas, esa proposición puede convertirse en premisa para los profesionales que atiendan después al paciente. Si el dato original era que el paciente refiere a veces la sensación de que alguien dice su nombre, aunque duda de que sean voces, la documentación comprimió varias incertidumbres. El registro institucional transforma entonces una hipótesis en una premisa compartida. El proceso importa porque el common ground documental influye en las preguntas posteriores, los diagnósticos, las decisiones terapéuticas y la interpretación de nuevas conductas. La calidad de la documentación afecta al estado informativo futuro de la institución.

Escritura científica y common ground disciplinario

Los artículos científicos presuponen una gran cantidad de conocimiento compartido. Utilizamos un modelo de efectos mixtos presupone familiaridad con la regresión, los efectos fijos y aleatorios y la estructura de los datos. La escritura científica eficiente no define cada concepto desde cero, aunque el autor debe estimar qué pertenece al common ground de su audiencia. El exceso de presuposiciones produce opacidad, mientras que el exceso de explicaciones produce redundancia. La escritura académica consiste, en parte, en calibrar el conocimiento disciplinario compartido frente a la contribución nueva. La estructura de introducción, método y discusión depende de esa gestión.

Desacuerdos científicos sobre el common ground

Dos investigadores pueden discrepar sobre una conclusión y también sobre qué premisas están establecidas. Si A dice Dado que X es un biomarcador validado… y B responde que ese punto no está establecido, B rechaza que la validación de X forme parte del common ground. La disputa ocurre un nivel antes de la conclusión. Esto explica por qué muchos debates científicos persisten aunque ambos lados razonen correctamente desde premisas diferentes. Una auditoría argumentativa debe preguntar qué premisas se tratan como compartidas, cuáles son realmente controvertidas y qué evidencia respalda su incorporación. El common ground es, así, una herramienta para analizar el desacuerdo racional.

Inteligencia artificial y memoria conversacional

En la interacción con un sistema conversacional, el usuario puede suponer que la información dada antes forma parte del estado compartido. Si dice que su vuelo es el martes y más adelante pregunta a qué hora debería salir, una respuesta coherente necesita conservar la información anterior. Puede hablarse, en un sentido funcional, de un common ground conversacional, aunque esto no obliga a atribuir al sistema creencias, conocimiento con carácter fenomenológico ni una aceptación intencional como la humana. El estado contextual del sistema puede representarse de manera operativa como el conjunto de información disponible para generar respuestas. La analogía con el common ground humano es útil en el nivel funcional, aunque no demuestra una identidad psicológica.

Errores de common ground en sistemas de IA

Un sistema puede fallar de varias maneras. Puede olvidar información aceptada antes o introducir como compartido algo que nunca se estableció. Puede cambiar la fuente y convertir la sospecha del usuario en un hecho, aceptar a la vez proposiciones incompatibles sin detectar el conflicto o sustituir una corrección reciente por información antigua. Estos errores van más allá de simples fallos de memoria, porque son fallos en la gestión del estado conversacional. Una evaluación de los sistemas en conversaciones largas debería medir la conservación de la fuente, del compromiso, de la información más reciente y de las correcciones, así como la detección de contradicciones.

Common ground y consenso

La noción puede extenderse en exceso. Dos personas pueden compartir que existe una ley determinada y discrepar por completo sobre si es justa, de modo que aceptan públicamente una proposición sin compartir su evaluación. Del mismo modo, pueden coincidir en los hechos de una situación y discrepar sobre sus causas, sobre los valores en juego, sobre las responsabilidades o sobre las decisiones. El common ground describe la base compartida del intercambio y no implica armonía ideológica, algo que tiene especial peso en las conversaciones controvertidas.

Un intercambio sobre un informe

A dice que Marta entregó el informe ayer. B pregunta si se trata del informe final. A responde que sí, que es la versión corregida. B concluye entonces que pueden enviarlo al comité. En el estado inicial, el common ground incluye que Marta trabaja en el informe, pero no que lo entregó en su versión final. En el primer movimiento, A propone que Marta entregó el informe ayer. En el segundo, B pide una aclaración sobre si es el informe final, porque la proposición todavía no está incorporada en la forma que requiere la decisión. En el tercero, A especifica que se trata de la versión final corregida. En el cuarto, B acepta y deriva la conclusión práctica de que pueden enviarlo al comité. El intercambio combina una propuesta, una aclaración, una especificación, una aceptación y una inferencia práctica, de modo que el common ground se actualiza de manera incremental y no mediante una única operación instantánea.

Límites del conjunto de contexto

El modelo según el cual una aserción restringe el conjunto de contexto a los mundos en que la proposición es verdadera es elegante porque formaliza la reducción de la incertidumbre. No recoge directamente, sin embargo, quién está comprometido con qué, si una proposición está en disputa, qué pregunta está abierta, qué referente es prominente, qué rol social está vigente ni qué fuente respalda una afirmación. Por eso la pragmática contemporánea amplía el conjunto de contexto con estructuras adicionales. El modelo de Stalnaker sigue siendo correcto para la dimensión que describe, la de la información compartida compatible, dentro de un estado conversacional más rico.

Hasta aquí se ha tratado la conversación como una actualización informativa. Una interacción mantiene, además de proposiciones acumuladas, objetivos, preguntas, obligaciones de respuesta, tópicos y compromisos. Una aserción cobra sentido respecto de una pregunta explícita o implícita. Algunos pacientes respondieron es informativa si la pregunta es si respondió alguno y es insuficiente si la pregunta es cuántos respondieron exactamente. El estado informativo compartido debe complementarse, por tanto, con una representación de la cuestión que organiza la conversación. El texto LS-081 añade esa dimensión de agenda y estudia qué pregunta explícita o implícita organiza cada tramo de la conversación y cómo determina qué respuestas cuentan como pertinentes, completas o parciales.

Referencias

Clark, H. H. (1996). Using language. Cambridge University Press.

Farkas, D. F., y Bruce, K. B. (2010). On reacting to assertions and polar questions. Journal of Semantics, 27(1), 81-118.

Goffman, E. (1981). Forms of talk. University of Pennsylvania Press.

Gunlogson, C. (2003). True to form: Rising and falling declaratives as questions in English. Routledge.

Lewis, D. (1979). Scorekeeping in a language game. Journal of Philosophical Logic, 8(1), 339-359.

Roberts, C. (1996). Information structure in discourse: Towards an integrated formal theory of pragmatics. En J. H. Yoon y A. Kathol (Eds.), OSU working papers in linguistics 49: Papers in semantics (pp. 91-136). The Ohio State University.

Stalnaker, R. C. (1974). Pragmatic presuppositions. En M. K. Munitz y P. K. Unger (Eds.), Semantics and philosophy (pp. 197-213). New York University Press.

Stalnaker, R. C. (1978). Assertion. En P. Cole (Ed.), Syntax and semantics 9: Pragmatics (pp. 315-332). Academic Press.

Stalnaker, R. C. (2002). Common ground. Linguistics and Philosophy, 25(5-6), 701-721.

von Fintel, K. (2004). Would you believe it? The King of France is back! (Presuppositions and truth-value intuitions). En M. Reimer y A. Bezuidenhout (Eds.), Descriptions and beyond (pp. 315-341). Oxford University Press.

Cómo citar esta lectura

Publicación en la web: · LS-080

APA 7

Alarcón Covarrubias, J. (2026). Common ground y actualización conversacional. Lingüística y Semiótica. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-080

Chicago

Alarcón Covarrubias, Jonathan. «Common ground y actualización conversacional». Lingüística y Semiótica. 22 de septiembre de 2026. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-080.

CONTINUAR EXPLORANDO

Buscar en el atlas

Títulos, conceptos y secciones · las tildes no cambian los resultados.