Semiótica y multimodalidad

Enunciado y enunciación

Para orientarte: Enunciación, persona y subjetividad lingüística en Benveniste.

Ver secciones del texto
  1. Lo dicho y el acto de decirlo
  2. El sistema y su actualización
  3. La irrepetibilidad del acto
  4. Instancia de discurso y marcas de enunciación
  5. Pronombres, vocativos, deixis y tiempos verbales
  6. Modalidad, compromiso epistémico y fuente
  7. Discurso directo, indirecto e indirecto libre
  8. Cita, responsabilidad y negación polémica
  9. Presuposición, foco, entonación y gesto
  10. Enunciación escrita
  11. Autor, enunciador, institución y voz impersonal
  12. Enunciación científica
  13. Enunciación clínica
  14. Poder, cortesía y género
  15. Ficción, narrador no fiable y memoria
  16. Enunciación digital, sistemas conversacionales y autoría híbrida
  17. Responsabilidad, evidencia, desmodalización y fusión de voces
  18. Preguntas de análisis y límites de la teoría
  19. Del acto al centro de perspectiva
  20. Referencias

DESARROLLO COMPLETO · BIBLIOGRAFÍA INCLUIDA

Lo dicho y el acto de decirlo

La frase Llegaré mañana parece sencilla. Cabe analizar su sintaxis, identificar el verbo, describir el tiempo verbal y reconstruir una proposición aproximada. Para saber qué significa realmente hace falta responder, sin embargo, al menos dos preguntas adicionales, quién la dijo y en qué momento. Si Ana la pronuncia el lunes, mañana designa el martes. Si Pedro pronuncia exactamente las mismas palabras el jueves, designa el viernes. La cadena lingüística permanece y la referencia cambia porque cambia el acto de producción.

Émile Benveniste (1966, 1974) formuló esta diferencia mediante la oposición entre enunciado y enunciación. El enunciado es el producto lingüístico observable, aquello que se dice o escribe. La enunciación es el acto individual mediante el cual una persona pone en funcionamiento la lengua para producir ese enunciado en una situación concreta. La distinción parece elemental y transforma el análisis, porque una oración no reúne por sí sola todas las condiciones de su interpretación y parte de su significado depende del acontecimiento de habla que la actualiza. Esta lectura desarrolla esa arquitectura (Maingueneau, 1994) y examina sus consecuencias para persona, tiempo, modalidad, fuente, discurso referido, escritura, narrativa, clínica e interacción humano-máquina.

El sistema y su actualización

Una lengua existe como sistema compartido de vocabulario, oposiciones gramaticales, pronombres, tiempos verbales, construcciones sintácticas y convenciones discursivas. Ese sistema abre posibilidades y no determina por sí solo qué persona hablará, qué objeto será designado o qué intención concreta tendrá una emisión. La enunciación selecciona y actualiza recursos según el esquema lengua → acto de enunciación → enunciado. La flecha no significa que la enunciación sea un simple mecanismo de ejecución. Al actualizar la lengua, el hablante introduce una perspectiva, un destinatario, una temporalidad y una relación con aquello que afirma.

El enunciado puede examinarse como una unidad producida. Es posible estudiar la estructura de La reunión comienza a las ocho sin conocer quién la pronunció. La oración tiene sujeto, verbo y complemento temporal, con condiciones de interpretación relativamente estables. Todavía no se sabe si se trata de información nueva, recordatorio, advertencia, reproche o respuesta. El enunciado conserva una forma y su función discursiva depende en parte de la enunciación.

La irrepetibilidad del acto

La enunciación es un acontecimiento que ocurre una sola vez, en un lugar y tiempo determinados, aunque el mismo enunciado pueda repetirse. Quien dice La reunión comienza a las ocho produce una instancia irrepetible de uso. Si otra persona repite la frase un minuto después, la secuencia lingüística es idéntica y el acto es otro, porque cada enunciación introduce participantes, situación y posición.

Dos emisiones pueden ser textualmente idénticas y enunciativamente distintas. Un juez dice Queda usted libre, un actor pronuncia la misma frase en una obra y una persona la cita para explicar qué dijo el juez. El enunciado superficial puede coincidir, aunque cambian la fuerza, la autoridad y la referencia. Esto muestra por qué estudiar únicamente la forma verbal puede ser insuficiente, pues el significado completo se distribuye entre la estructura y la situación.

Instancia de discurso y marcas de enunciación

Benveniste (1966) usa la idea de instancia de discurso para subrayar que formas como yo, aquí y ahora solo adquieren referencia dentro de un acto particular. La instancia contiene un locutor, un destinatario, un momento, un espacio, un conjunto de objetos o estados de cosas y una relación discursiva. No es necesario que todos esos componentes estén físicamente copresentes. Una carta conserva locutor y destinatario aunque se lea semanas después.

La enunciación puede dejar huellas dentro del enunciado. Entre las más evidentes están pronombres personales, demostrativos, adverbios deícticos, tiempos verbales, modalizadores, verbos de opinión, marcas de evidencialidad, vocativos y formas de cortesía (Kerbrat-Orecchioni, 1980), que indexan la relación entre lo dicho y la situación de decirlo. No todas aparecen en cada frase. Un texto puede minimizar sus marcas y producir un efecto impersonal y la ausencia visible también puede ser significativa.

Pronombres, vocativos, deixis y tiempos verbales

Yo identifica al locutor, tú o usted construyen un destinatario y nosotros puede incluir o excluir a distintos grupos. Estas formas, que no describen simplemente personas, organizan posiciones dentro del discurso. La primera persona no designa una entidad estable de manera independiente del acto y su referencia se renueva en cada uso. Esta tesis, desarrollada en la lectura Enunciación, persona y subjetividad lingüística en Benveniste, es uno de los pilares de la teoría de la enunciación.

Un vocativo como María, ven un momento hace visible al destinatario. Formas como Doctor, Señora presidenta o Amigo pueden indexar también una relación social y su elección, además de identificar, construye distancia, jerarquía o cercanía. El aparato enunciativo incluye, por tanto, componentes interpersonales.

Las expresiones deícticas, como yo, aquí, ahora, este o mañana, conectan el enunciado con coordenadas de persona, espacio y tiempo. Su interpretación necesita un centro, problema que la lectura Deixis, embrague y centro de perspectiva desarrolla con detalle. Aquí interesa notar que la enunciación proporciona las coordenadas respecto de las cuales los deícticos reciben valor. Los tiempos gramaticales ubican acontecimientos en una cronología y los relacionan, además, con el presente de la enunciación o con otros puntos temporales construidos por el discurso. Llegó, Ha llegado y Llegará organizan de manera diferente la relación entre evento y posición del hablante. Benveniste atribuyó especial importancia a esta organización del tiempo lingüístico, que tiene su origen en el acto.

Modalidad, compromiso epistémico y fuente

El hablante puede presentar un contenido con diferentes grados de compromiso. En Vendrá, Probablemente vendrá, Creo que vendrá, Me dijeron que vendrá y Ojalá venga, el contenido relativo a la llegada permanece y la enunciación modifica su estatuto. La modalidad expresa la posición que adopta el locutor frente a lo dicho. El tratamiento funcionó expresa un compromiso fuerte, Parece que el tratamiento funcionó introduce una reserva y Según el equipo, el tratamiento funcionó atribuye el contenido a otra fuente. Eliminar estas marcas simplifica la frase y altera también la responsabilidad epistémica, diferencias que la teoría de la enunciación ayuda a ver.

Las fuentes pueden aparecer explícitamente, como en Lo vi, Me dijeron, Según el informe o La paciente refiere. Cada forma distribuye acceso y responsabilidad, según el hablante afirme algo en primera persona o reporte una afirmación ajena. En documentación clínica, jurídica y científica es indispensable preservar esta diferencia.

Supóngase que La hermana refiere que el paciente no durmió durante tres noches se transforma en El paciente no durmió durante tres noches. Al conservar el contenido principal y eliminar la fuente, la segunda versión parece más factual y no está igualmente respaldada. La fuente no es un adorno y pertenece a la arquitectura enunciativa del dato.

Discurso directo, indirecto e indirecto libre

El discurso referido introduce más de un centro. En Pedro dijo: «Yo vuelvo mañana», la cita contiene una enunciación interna en la que yo designa a Pedro y mañana se calcula respecto del momento de su emisión original, instancia que el narrador externo reproduce. En estilo indirecto, Pedro dijo que volvería al día siguiente, la referencia temporal se reajusta.

El discurso directo pretende reproducir palabras atribuidas a otra voz. Las comillas o marcas equivalentes separan niveles sin garantizar exactitud histórica, porque una cita puede ser reconstruida de memoria. El compromiso varía con el género y en textos académicos las comillas crean una expectativa mucho más fuerte de fidelidad literal.

En el discurso indirecto, la voz del enunciador principal integra el contenido ajeno. Ante María dijo que estaba cansada no se sabe exactamente qué palabras utilizó María y el hablante conserva el contenido relevante según su reconstrucción. La paráfrasis aumenta la intervención del enunciador y la fuente sigue siendo ajena.

La narrativa literaria usa también formas en que la voz narratorial y la del personaje se mezclan, como en Entró en la habitación. Qué desastre. Nadie había hecho nada. La expresión qué desastre puede corresponder a la evaluación del personaje sin que la introduzca un pensó. El discurso indirecto libre difumina la frontera entre voces, fenómeno que prepara el análisis de la polifonía en lecturas posteriores.

Cita, responsabilidad y negación polémica

Citar una afirmación no equivale a adoptarla. En El ministro afirmó que la economía crecerá, el periodista puede reportar sin comprometerse con la predicción. La enunciación contiene dos niveles de responsabilidad, uno que responde por la fidelidad del reporte y otro que corresponde al contenido atribuido. Confundirlos genera errores de lectura y de resumen.

Una frase como No es cierto que el tratamiento sea ineficaz presupone una posición previa o imaginable. La negación puede contener una dimensión dialógica, por la que responde a otra voz al tiempo que describe el mundo. Muchas estructuras de apariencia monológica contienen trazas de discursos ajenos, hecho sobre el que se apoyará el estudio de la polifonía (Ducrot, 1984).

Presuposición, foco, entonación y gesto

Juan dejó de fumar presupone que fumaba, información que el hablante presenta como trasfondo. La distribución entre afirmación y presuposición forma parte de la estrategia enunciativa. Dos formulaciones pueden comunicar información parecida y asignarle distinto estatuto, como en Juan fumaba y dejó de hacerlo, donde ambos componentes aparecen afirmados de modo más explícito. La enunciación organiza qué se pone en primer plano.

La estructura informativa también depende de la situación. MARÍA compró el libro y María compró EL LIBRO son dos cadenas proposicionales que pueden describir el mismo evento, aunque su foco responde a preguntas distintas. La enunciación, con la participación de la prosodia, selecciona qué contraste es pertinente.

En el habla, la misma secuencia segmental puede adquirir funciones diferentes según la entonación (¿Vienes?, Vienes., Vienes…), que marca pregunta, afirmación, duda, continuidad o sorpresa. Una transcripción ortográfica simple pierde parte de la enunciación y el análisis debe decidir qué nivel necesita conservar. En interacción cara a cara, la enunciación es multimodal. Si el hablante señala un objeto y dice Ese, sin el gesto la referencia puede ser imposible. La mirada puede seleccionar al destinatario y la expresión facial puede modificar una afirmación. El enunciado verbal es solo una parte del acontecimiento y la teoría de la enunciación puede ampliarse hacia sistemas multimodales.

Enunciación escrita

La escritura elimina la copresencia inmediata y conserva un aparato enunciativo. El autor que escribe En este capítulo sostendré que… organiza la voz con la primera persona, con Más adelante veremos… construye una temporalidad textual y con Como puede observar el lector… crea un destinatario. La escritura fabrica una situación discursiva mediante recursos lingüísticos.

En un artículo que dice Aquí proponemos una distinción…, aquí no designa necesariamente un lugar físico y puede designar una región del texto o el propio trabajo. La deixis se adapta al medio y el centro enunciativo, que no es únicamente espacial en sentido material, puede ser textual. Con Ahora examinaremos las limitaciones, el ahora organiza la progresión textual sin tener que coincidir con el momento en que el autor escribió ni con el momento físico en que el lector lee. La escritura crea una temporalidad discursiva propia, en la que las expresiones deícticas pueden reanclarse dentro del texto.

Autor, enunciador, institución y voz impersonal

La persona biográfica que escribe y el enunciador construido por el texto no son idénticos. Un autor puede adoptar una voz irónica, narrar desde un personaje, imitar un registro o escribir como una institución. La enunciación textual produce una posición de la que no cabe inferir directamente la psicología del autor real, distinción en la que se apoyará la narratología.

Cuando un ministerio publica Informamos a la ciudadanía que…, el nosotros no corresponde simplemente a las personas que redactaron el documento y representa a una institución. La autoridad del enunciado depende del rol. Una persona física habla en nombre de un sujeto colectivo y la enunciación puede ser delegada institucionalmente. Otros textos eliminan la primera persona, como Se comunica que… o Se resuelve…. La forma impersonal puede proyectar neutralidad, aunque la decisión sigue teniendo autores y autoridades. El borrado gramatical del agente no implica ausencia de agencia real, diferencia que el análisis de la enunciación permite recuperar.

Enunciación científica

La forma pasiva Se incluyeron 120 pacientes omite quién realizó la inclusión y la primera persona de Incluimos 120 pacientes hace visible al agente metodológico. Ninguna es automáticamente mejor y cada una distribuye responsabilidad y foco de manera diferente. La escritura científica contemporánea tiende en muchas áreas a aceptar mayor presencia de primera persona precisamente para evitar ambigüedades.

Los verbos epistémicos forman parte de la enunciación. Demostramos, Encontramos, Observamos, Interpretamos y Proponemos tienen valores distintos, porque cada uno establece una relación diferente entre evidencia y afirmación. Con la selección de estos verbos, que es parte de la argumentación científica, el autor configura su compromiso.

Enunciación clínica

Una ficha clínica contiene las voces del paciente, del familiar, del examinador y de otros equipos, que la documentación rigurosa debe separar. Fórmulas como Paciente refiere…, Madre señala…, En informe de urgencia se consigna… o Durante la entrevista se observa… ubican cada una su fuente. Eliminar esas marcas puede fusionar niveles de evidencia.

Se observa agitación psicomotora expresa una observación del examinador, en tanto que Paciente refiere sentirse agitado describe una experiencia subjetiva. Las dos frases pueden coexistir sin ser intercambiables y la diferencia entre enunciación y contenido permite mantener la trazabilidad. Una nota clínica enumera categorías y también las modaliza. Impresiona cuadro depresivo, Compatible con episodio depresivo y Cumple criterios para episodio depresivo tienen fuerzas distintas, con un contenido general próximo y un grado de compromiso que cambia.

El dato recogido depende también de la enunciación del entrevistador. Las preguntas ¿Escucha voces?, ¿Alguna vez ha escuchado algo que otras personas no parecían oír? y ¿Qué quiere decir cuando dice que escucha su nombre? construyen espacios de respuesta diferentes y la entrevista es una secuencia de enunciaciones recíprocamente condicionadas.

Poder, cortesía y género

No todos los locutores tienen el mismo derecho a producir determinados actos. Queda despedido cambia de fuerza según quién habla, porque la autoridad institucional forma parte de las condiciones de la enunciación, punto de conexión con Austin y la teoría de actos de habla. La gramática sola no determina la eficacia institucional. Las formulaciones Dame el informe, ¿Podrías enviarme el informe? y Cuando tengas un momento, ¿podrías enviármelo? organizan de manera diferente la relación entre locutor y destinatario. La enunciación contiene una política interpersonal en la que las diferencias de forma producen distintos grados de imposición y deferencia.

Los géneros regulan qué posiciones enunciativas son apropiadas. Un editorial admite una voz evaluativa, una noticia convencional minimiza la primera persona, una autobiografía la necesita y un informe pericial exige marcas de fuente y certeza. La enunciación ocurre siempre dentro de prácticas y no puede analizarse por completo separada del género.

Ficción, narrador no fiable y memoria

Cuando un narrador dice Yo nací en 1890, la primera persona pertenece al narrador ficticio, que no es necesariamente el autor. La ficción demuestra con especial claridad que la posición enunciativa puede construirse y que un sujeto discursivo no necesita coincidir con la persona biográfica que produce materialmente el texto. Un narrador puede afirmar algo y el texto dar razones para desconfiar. Se separan entonces la enunciación del narrador, la organización global de la obra y la interpretación del lector. La verdad dentro del mundo narrativo no coincide necesariamente con el compromiso del narrador y esta estructura exige distinguir niveles de voz.

Un relato autobiográfico producido hoy, en el que el yo actual habla sobre un yo pasado, reorganiza un acontecimiento de hace veinte años. La identidad gramatical puede ocultar una diferencia temporal importante. El narrador, que dispone de información posterior, interpreta retrospectivamente y la enunciación actual modifica la presentación del pasado. En Yo era otra persona, frase que muestra esa división, el mismo individuo usa yo para conectar dos posiciones temporales y afirma la diferencia entre ellas. La enunciación construye a la vez continuidad y distancia, capacidad que explotan las narrativas de identidad.

Enunciación digital, sistemas conversacionales y autoría híbrida

En redes sociales, una cuenta produce una voz que pertenece, según el caso, a una persona, una organización, un equipo o un personaje ficticio. La infraestructura técnica identifica al emisor mediante usuario, avatar y perfil. Estos elementos forman parte del aparato enunciativo y la voz no depende solo de los pronombres. Una frase puede circular fuera de su instancia original, como en una captura de pantalla, que conserva el enunciado y elimina parte del contexto. La audiencia nueva puede desconocer quién era el destinatario, qué ocurrió antes o si existía ironía. El cambio de situación altera la interpretación y los problemas de descontextualización son, en gran medida, problemas de enunciación.

Un sistema de IA produce enunciados dentro de una interfaz que le asigna una posición de locutor. Expresiones como Puedo ayudarte con eso, No tengo acceso a ese archivo o Según la información disponible… organizan una voz en la que la primera persona tiene una función conversacional clara y no resuelve la cuestión de la subjetividad interna. Cuando un sistema dice Creo que la respuesta es…, la formulación puede comunicar incertidumbre sin describir necesariamente una creencia fenomenológica. La interfaz usa recursos humanos de postura epistémica para calibrar la salida y la semiótica debe distinguir la función lingüística de la ontología mental.

Dicho por una IA, Recuerdo que antes mencionaste… señala funcionalmente el acceso a un contexto previo, aunque el verbo recordar pertenece a un vocabulario psicológico humano y la implementación puede consistir en recuperación de datos. El enunciado construye continuidad de voz y la interpretación prudente no debe inferir automáticamente memoria autobiográfica. Cuando una persona usa un sistema para redactar un texto y después escribe Sostengo que…, el pronombre compromete al autor humano con la afirmación final, aunque parte de la formulación la haya sugerido una herramienta. La enunciación pública y el proceso material de producción son dimensiones diferentes y la responsabilidad suele recaer en quien firma y adopta el enunciado, distinción que será cada vez más importante en la escritura asistida por IA.

Responsabilidad, evidencia, desmodalización y fusión de voces

Hablar o firmar un texto puede crear compromisos que varían de un enunciado a otro. Una cita atribuye, una hipótesis propone, una afirmación sostiene y una orden exige. El análisis de la enunciación ayuda a localizar quién responde por qué, con consecuencias éticas, jurídicas y científicas. La forma del enunciado puede indicar el tipo de evidencia, como en Vi que…, Escuché que…, Parece que…, Según el registro… o Probablemente…. Algunas lenguas gramaticalizan con más fuerza estas diferencias mediante sistemas evidenciales, mientras que el español las expresa de manera principalmente léxica y discursiva. El principio de que la fuente y el grado de acceso pueden inscribirse en la forma sigue siendo general.

Un resumen puede transformar El autor sugiere que X podría contribuir a Y en X causa Y, operación que elimina la fuente, la modalidad y la fuerza inferencial. El contenido temático sobrevive, la arquitectura enunciativa se pierde y el resultado es epistemológicamente más fuerte. Este error de desmodalización es frecuente en divulgación, resúmenes y sistemas automáticos.

Si un documento dice La paciente refiere que su jefatura la discrimina. La hermana considera que el conflicto se debe a dificultades interpersonales, un resumen defectuoso como La paciente presenta dificultades interpersonales y discriminación laboral fusiona dos voces y convierte interpretaciones incompatibles en hechos concurrentes. La teoría de la enunciación proporciona una herramienta directa para detectar esta pérdida.

Preguntas de análisis y límites de la teoría

Las preguntas que reconstruyen el aparato enunciativo de un texto son quién habla, a quién, desde qué momento y lugar, con qué grado de compromiso, qué fuentes se citan, qué voces se incorporan, qué contenido se presupone y qué formas borran al agente. La teoría tiene límites. No explica toda la gramática ni, por sí sola, la intención psicológica, no determina si una afirmación es verdadera, no reconstruye automáticamente relaciones de poder y no reemplaza el análisis conversacional de secuencias. Su aporte es una capa específica, la del modo en que el acto de producción queda inscrito en el discurso.

La teoría se superpone de forma evidente con la pragmática y ambas estudian aspectos dependientes del contexto. La tradición de Benveniste pone especial énfasis en subjetividad, persona y actualización de la lengua. La pragmática anglosajona ha desarrollado modelos distintos sobre indexicalidad, actos de habla, common ground e inferencia (Recanati, 2010). Las tradiciones pueden dialogar y no deben fundirse como si usaran el mismo aparato conceptual.

Del acto al centro de perspectiva

La enunciación instala coordenadas. Alguien habla como yo, se dirige a un tú, sitúa objetos como aquí y allí y organiza acontecimientos como ahora, antes y después. Los textos pueden, sin embargo, desplazar esas coordenadas, como cuando un narrador adopta la perspectiva espacial o temporal de un personaje, una cita introduce otro centro o un demostrativo señala algo en el espacio físico o dentro del propio discurso. La lectura Deixis, embrague y centro de perspectiva examina este sistema mediante las nociones de deixis, embrague (Jakobson, 1957) y centro de perspectiva (Rabatel, 1998).

Referencias

Benveniste, É. (1966). Problèmes de linguistique générale (Vol. 1). Gallimard.

Benveniste, É. (1974). Problèmes de linguistique générale (Vol. 2). Gallimard.

Culioli, A. (1990). Pour une linguistique de l’énonciation (Vol. 1). Ophrys.

Ducrot, O. (1984). Le dire et le dit. Éditions de Minuit.

Jakobson, R. (1957). Shifters, verbal categories, and the Russian verb. Harvard University.

Kerbrat-Orecchioni, C. (1980). L’énonciation: De la subjectivité dans le langage. Armand Colin.

Maingueneau, D. (1994). L’énonciation en linguistique française. Hachette.

Rabatel, A. (1998). La construction textuelle du point de vue. Delachaux et Niestlé.

Recanati, F. (2010). Truth-conditional pragmatics. Oxford University Press.

REFERENCIA DE LA EDICIÓN WEB

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Enunciado y enunciación. (2026). Lingüística y Semiótica. https://linguisticaysemiotica.org/temas/enunciado-y-enunciacion

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